VARGAS LLOSA EL GRAN SIMULADOR (por Nicolás Roberto Juárez Campos -miembro fundador del Grupo Yatasto-)


1.- MONTAJE DE LA ESCENA:

La llegada del Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa a la Argentina fue falseada desde el comienzo por la maquinaria mediática y sus escribas amanuenses. El Director de la Biblioteca Nacional, el sociólogo Horacio González, en su carta al presidente de la Fundación El Libro, manifestó: “…Considero sumamente inoportuno el lugar que se le ha concedido para inaugurar una Feria que nunca dejó de ser un termómetro de la política y de las corrientes de ideas que abriga la sociedad argentina…”. No existió en su declaración ninguna censura ni veto a la visita del escribidor, pero el intelectual funcionario tenía todo el derecho a expresar su opinión.-
Luego sobre el final de la carta, el director expresó: “…Lo invito a que reconsidere esta desafortunada invitación que ofende a un gran sector de la cultura argentina y ….determine que la conferencia de Vargas Llosa- que podríamos escuchar con respeto en la disidencia- se realice en el marco de la Feria, pero al margen de su inauguración”. Con total transparencia Horacio González manifiesta su desacuerdo e invita a reconsiderar la inauguración y no la presentación del escritor en la Feria del Libro. Tampoco solicita que se le retire la invitación. Tal como Marx supo calificar a Balzac de reaccionario aunque  estimaba su prosa de novelista, Horacio González solo cuestionó el discurso inaugural de Vargas Llosa, a quien identifica – con razón - como exponente brutal de la restauración conservadora.-

2.- LOS PERSONAJES:

El intelectual Horacio González no tiene un pensamiento rígido, cerrado o autoritario y constantemente manifiesta apreciaciones positivas sobre expresiones culturales y literarias denostadas por los pensamientos dominantes. Las voces  descalificatorias de aquella carta, incluso con argumentos falaces, intentaron ocultar el debate real porque no podían defender las ideas de Vargas Llosa. La crítica fue en realidad por su adhesión o cercanía con el Gobierno Nacional.-
Horacio González o Carta Abierta tienen derecho como cualquier ciudadano, o grupo de ciudadanos, a manifestar su desaprobación a que este personaje inaugurara la Feria del Libro. ¿Donde estaban la verdadera censura y el veto? En nuestra sociedad libre y pluralista todos tienen derecho a decir lo que piensan, empezando por Vargas Llosa, que ha descalificado y atacado a gobernantes argentinos, suramericanos y a quienes en cada país apoyan procesos populares “…Es sabido que hay dos Vargas Llosa, el gran escritor que todos festejamos, y el militante que no ceja ni un segundo en atacar a los gobiernos populares de la región con argumentos que, lamentablemente,….se prestan a justificar las peores experiencias políticas del pasado…”.-
Apostó al intercambio de ideas y lo hizo público, mientras otros intelectuales de izquierda o progresistas, se ocultaron en el anonimato sosteniendo funcionalmente el discurso que impone la maquinaria de propaganda de las corporaciones mediáticas. “Esta fue mi carta retirada, así como en la gran literatura de (Edgar Allan) Poe y en el psicoanálisis existe la carta robada...”, bromea Horacio González. El uruguayo Eduardo Galeano exigía:” A este señor no hay que hacerle el favor de atacarlo ni de tirarle huevos podridos porque, probablemente, es lo que más le conviene...”.-
La Presidenta de la Nación, en su rol de jefa de Estado, pidió se revea esa carta para que no se interprete mal: “...Me hizo conocer su opinión respecto de que esta discusión no puede dejar la más mínima duda de la vocación de libre expresión de ideas políticas en la Feria del libro, en las circunstancias que sean y tal como sus autoridades lo hayan definido...”. Un punto central del debate fue la zona de frontera entre el funcionario  y el intelectual y al respecto reflexionaba González: “Cuando acepté este cargo quise borrar un poco esos límites y seguir opinando, creo que se puede tener una participación como la que tenía Paul Groussac, un intelectual que dirigió la Biblioteca y que fue varias veces advertido por los artículos que publicaba. La Feria del Libro debe servir para discutir...”.-
Sin perjuicio de mantener su opinión sobre Vargas Llosa, el Director de la Biblioteca Nacional reconoció que este episodio “aumenta la capacidad pulmonar democrática del país, considerando que la propia Presidenta intervino en él…”. Es que Cristina Fernández sigue avanzando en la forma de llevar adelante los debates públicos iniciada en el 2003, con nuevos gestos de tolerancia hacia aquellos que no acuerdan con sus políticas. Pero también fue un mensaje a su propio espacio político, dando lugar a que todas las voces del kirchnerismo expresen sus ideas, aunque ella no acuerde.-
La Presidente le solicito al intelectual-funcionario la aclaración, para que no se interprete que las instituciones del país no tienen claro su papel de garantía en última instancia de todo lo que se expone y proclama en el seno de la sociedad. El director  respondió con lo que sostuvo siempre: debate estricto, argumentado, e instituciones públicas de resguardo de la palabra cultural y política.

3.- EL ESCENARIO:

Una Feria del Libro es no sólo un acontecimiento literario, sino también un hecho social y político. ¿El  hecho de que la Feria se haga en la Sociedad Rural habrá llevado a la  Fundación El Libro a responder al espíritu y los intereses de la Mesa de Enlace?
En una carta de apoyo a Horacio González, los escritores José Pablo Feinmann, Ricardo Forster, Diana Bellesi, Mario Goloboff, Vicente Battista, Mauricio Kartun, entre otros, manifestaron un profundo desagrado y malestar por la designación del autor El sueño del Celta para abrir la Feria. “…Convertido desde hace años en vocero de los grupos multinacionales editoriales y mediáticos, de un supuesto “liberalismo” de sometimiento y depredación, y de la oposición a lo que ellos denominan “gobiernos populistas” en América Latina, Mario Vargas Llosa se ha ensañado de modo muy particular con nuestro país y nuestra sociedad, en declaraciones vastamente difundidas por esos mismos medios...”.-
Osvaldo Bayer sugirió que la Feria la inaugurara “...un intelectual argentino para que nos hable de nuestra sociedad y sus escritores, sus sueños y el deber de éstos ante la sociedad. Ponerlo a Vargas Llosa en ese lugar es burlarse de aquellos intelectuales que cayeron por defender esos principios. ¿Qué nos va a decir a los argentinos? ¿Qué hay que agachar el lomo ante las dictaduras con tal de que ellas defiendan la llamada economía liberal? Vayamos a la profundidad del drama latinoamericano y para qué deben servir sus intelectuales…”. El frustrado candidato presidencial de Perú le contestó con una nota titulada “Piqueteros intelectuales”- que sigue en la portada de la Fundación Libertad, en la que pregunta: ¿Que quieren, una nueva Cuba? Lo curioso es que el peruano militó en su juventud en Cahuide, una organización ligada al Partido Comunista. Los discursos del congreso de la Mont Pelerin estuvieron también a tono con esa pregunta.
Finalmente el gran día llego y el escritor peruano, termino exponiendo en la Feria sobre “La Libertad y los libros”. La gran tormenta anunciada, finalmente, no se desató, dejando sorprendidos a propios y extraños, después del supuesto “veto” o “censura” denunciada con más malintención que rigor. Es que uno de los objetivos de la estrategia neoliberal había sido cumplido: hacernos creer que la Agenda del escriba se agotaba en el discurso inaugural. Sin embargo, como hábil encantador de serpientes, el escritor peruano envió algunos dardos mortales al Gobierno nacional y expresó:”…Ojalá esta toma de posición a favor de la libertad de expresión de la mandataria argentina se contagie a todos sus partidarios…..Argentina era el ejemplo de país que todos envidiábamos y ahora está en crisis casi permanente, en este estado de crispación…”.-

4.- LA OTRA AGENDA DEL ESCRIBIDOR:

En un año electoral no es inocente ni ingenuo darle la palabra inaugural de la Feria del Libro al neoconservador Vargas Llosa. Es interesante preguntarse, por qué nunca se les ocurrió invitar a García Márquez o a Saramago, tan nobeles como Vargas Llosa. Lo importante es considerar la urdimbre en la que se mueve el Vargas Llosa político, que ha insultado a nuestro gobierno democrático y al país entero, al calificarlo de “payasesco” y “aquelarre corrupto”. Alguien que agrede de manera tan salvaje a un país que tanto contribuyó a su consagración, no sólo es innoble sino ciego, torpe y autoritario.-
La visita utilizó su rol de escritor y ganador de Premio Nobel, para participar en el segundo “regional meeting” (primero en Argentina) de la ultraliberal Mont Pelerin Foundation, fundada en 1947 durante la Guerra Fría, entre otros, por los economistas Milton Friedman y Friedrich von Hayek. Los visitantes neoliberales fueron agasajados por Mauricio Macri y discutieron un tema que les preocupa El Desafío Populista a la Libertad Latinoamericana”, que incluyó charlas con títulos como “¿Por qué es el populismo tan popular y el capitalismo tan temido en el mundo de hoy?” El Congreso de la Fundación – Vargas Llosa incluido - culminó el miércoles con un viaje a la ciudad bonaerense de San Antonio de Areco con  Un día intelectual en el campo”.-
El peruano participó también de un cóctel que organizó la Fundación Libertad de Rosario, donde en el piso 24 del Hotel Sheraton de Retiro asistieron Macri, Eduardo  Duhalde y su esposa Hilda “Chiche”, la embajadora de los EEUU Vilma Martínez, el empresario Cristiano Ratazzi, Francisco de Narváez, Diego Guelar, Eduardo Amadeo y el inefable Marianito Grondona. El encuentro estuvo completamente cerrado a la prensa. La apertura del cóctel estuvo a cargo de Gerardo Bongiovanni (un hombre de la Ucedé que se recicló en Recrear), presidente de la Fundación y un destacado amigo de los EEUU en Argentina. Tras la presentación el escritor pidió a los invitados que levantaran sus copas y dedico un brindis “por la Argentina”. Tras los aplausos, el escritor habló personalmente con Duhalde y Macri, convocándolos a conformar un acuerdo político.-
El escribidor, su esposa y su hijo Álvaro Vargas Llosa, autor del libelo “Manual del perfecto idiota latinoamericano” (con prólogo panfletario de papá) se reunieron con la Fundación Proa del Grupo Techint, conglomerado económico que por estas horas mantiene un enfrentamiento con el Gobierno Nacional por su negativa a reconocer el derecho del Estado a contar con una representación en el Directorio, acorde a su participación accionaria. Almorzaron en la propia Fundación con Daniel Novegil, presidente de la empresa Ternium, perteneciente también al Grupo Techint, con un diputado español del Partido Popular y el mencionado Gerardo Bongiovanni.-
La Fundación Libertad de Rosario es un fuerte think tank ultraliberal, de estrechos vínculos con la macrista Fundación Pensar y los estadounidenses Manhattan Institute y CATO Institute (que ideó la doctrina de la Tolerancia Cero en Nueva York). Hace tres años, en pleno conflicto con las entidades rurales invitado por la Fundación Libertad,  Vargas Llosa participó por los 20 años de su creación junto a los principales referentes del neoliberalismo de la región y de España. Junto al escritor peruano estuvieron los ex presidentes José María Aznar, Vicente Fox, Alberto Lacalle, Jorge “Tuto” Quiroga (el neoliberal que sucedió al dictador Hugo Banzer en Bolivia), Francisco Flores (El Salvador), Sebastián Piñera, el periodista Bernardo Neustadt y Roger Noriega, en aquel entonces Coordinador de Asuntos Hemisféricos del Departamento de Estado de los EEUU. “Cristina Kirchner está muy cerca del populismo”, había dicho Vargas Llosa en ese encuentro.-
Esta es la verdadera Agenda que se ocultó a los argentinos, mientras nos entretenían con el “veto al discurso apertura” de la Feria del Libro. No fue ingenua la decisión de las autoridades de la Feria al invitar a Vargas Llosa, había que armar una “escenografía” y victimizarse  para copar el centro de la escena y exponer su nostalgia por los noventa y discursearle a los sectores sociales conservadores de la sociedad argentina, que querían escuchar al compañero columnista de Mariano Grondona, con quien comparte una ideología que está en la vanguardia de las derechas más recalcitrantes de este tiempo suramericano.
Pero si es peligroso politizar lo literario, también lo es comercializar la literatura, quién no lo sabe. Una zona fangosa que nos da la razón a quienes consideramos que invitar a Vargas Llosa a abrir la Feria no fue un paso en falso, sino una añagaza que debe leerse en clave destituyente en el contexto del proceso electoral.
Nada es casual en el reino de la derecha reaccionaria argentina, que va buscando brechas para introducir provocaciones que debiliten la candidatura de Cristina, falseando, por ejemplo, equivalencias entre las autocracias del norte de África- que fueron apoyadas por los países “democráticos” occidentales mientras fueron funcionales a sus intereses- y la de los gobiernos democráticos suramericanos, en donde amplias mayorías populares respaldan procesos de transformación significativos para rescatar al continente del horror neoliberal, que defienden Vargas Llosa y su compañerito dominguero de La Nación, Marianito Grondona. Juntos con Joaquín Morales Sola, son la brújula editorialista de la derecha argentina y suramericana.-
No se discutieron los meritos literarios de Vargas Llosa ni la decisión de la Academia sueca de premiarlo con el Nobel de Literatura, si bien sabemos que esos premios carecen de neutralidad política. El cuestionamiento fue que su discurso de apertura de la Feria, no expresaría la diversidad y pluralidad político cultural de la realidad latinoamericana actual.  Finalmente, el escribidor nos entretuvo con una charlita “de manual” sobre la importancia de los libros, recordándonos sus lecturas infantiles de “Billiken”, que según él, esperaba “como maná del cielo”. El establishment corporativo transnacional hizo la del tero: canto en un lado y puso los huevos en otro.-

5.- GATO POR LIEBRE:

Las corporaciones económicas y mediáticas intentaron vetar, primero a Horacio González argumentando que por ser funcionario no podía opinar y luego a los escritores  nacionales por “autoritarios” y “censores”. La intervención de la Presidente garantizó la pluralidad y diversidad de ideas llevando a los hechos concretos lo que muchos reivindican como bandera, pero pocos tienen el valor de practicar, por obsecuentes e  incapaces de pensamiento propio.
Una convocatoria al debate democrático, sin preconceptos ni operaciones periodísticas, puede ser un modesto nirvana cívico para recorrer caminos más originales de transformación social y cultural.  A pesar de la mise en scéne el debate que a los argentinos nos interesa se inició. Dijo Vargas Llosa “Los libros… nos ayudan a descubrir que, por encima o por debajo de las fronteras regionales y nacionales, somos iguales en el fondo, que los “otros” somos en verdad “nosotros mismos…” y en un reportaje (Página 12, 22-4-2011) sostuvo que “…no hay destinos nacionales,…Von Hayek y Friedman defendieron la libertad económica que  introdujo Pinochet en Chile,..etc.”. El escribidor añora la Argentina del Centenario, auge del modelo económico agroexportador, sin industrias, con exclusión y represión. En el diario La Nación manifestó:”…El caso de la Argentina lo tengo siempre presente, porque me conmueve y me desgarra. Era un país del Primer Mundo en el inicio del siglo XX...”. Miente, pero dice lo que en verdad piensa.-

UNA VIEJA POLEMICA

A mediados del año 1995 hubo una fuerte polémica entre Vargas Llosa y el escritor argentino Juan José Saer, ante la inminencia de un nuevo proceso a los generales genocidas iniciado por la confesión de los militares de sus torturas y crímenes. El escritor peruano sostuvo que un nuevo juicio es “prácticamente imposible”, porque la responsabilidad de los crímenes no recae únicamente sobre los que los cometieron, sino “sobre un amplio espectro de la sociedad argentina”, es decir sobre todos aquellos que aprobaron la llegada al poder de la dictadura militar y asistieron , sin rebelarse explícitamente , a la ola de terror.-
El escritor argentino le respondió: “Según este argumento Goering, Hess, Eichmann o Barbie no hubiesen debido ser juzgados o condenados por los crímenes que cometieron, con el pretexto de que la mayoría del pueblo alemán sostenía al nacional-socialismo. Este curioso argumento es la legitimación tácita de la tiranía y la responsabilidad colectiva pondría, por otra parte, en situación delicada al propio Vargas Llosa, porque mientras que decenas de intelectuales y de artistas chilenos y argentinos eran torturados, él seguía publicando sus artículos en los diarios oficiales de la dictaduras de esos países…”.-
Agregó Saer “...En la más completa impunidad y con la inconsecuencia clínica del mitómano, Vargas Llosa  es capaz de escribir cualquier cosa y la amalgama, la verdad trunca, la afirmación irresponsable, son la rutina de este articulista que ha hecho de la agitación una actividad comercial. La inconsistencia general de sus argumentos fatiga y sus torpes tergiversaciones ya hace tiempo que han dejado de indignar...Como a un factor más de contaminación del  ambiente se soportan su verborrea omnipresente, su sintaxis renga, sus efectos de pacotilla, su narcisismo vulgar que, a decir verdad, nada justifica.”.-
Vargas Llosa defiende a los verdugos y miente que su liberalismo no apoya dictaduras. Pese a esto, al cholulismo intelectual y a la oposición política argentina no le molestó coincidir con el profeta de la “economía de mercado” de Pinochet  y de Menem y del capitalismo salvaje,  que apoyo la invasión de EEUU a Irak, que desprecia al peronismo que es el movimiento más numeroso y revolucionario del país y que despotricó contra los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, apoyados por la amplia mayoría de los argentinos.-
Sin dudas, cumplió con su doble Agenda y aprovechó la ocasión para posicionar a su movimiento abyectamente antipopular, en el mismo país que lo albergo como huésped y a cuyo pueblo ha insultado reiteradamente de las peores maneras. Estuvo en su derecho de hacerlo y no podrá aducir que se le restringió su “libertad de expresión”.
Nosotros estamos en nuestro derecho de oponernos, sin que se nos extorsione con el fantasma de la “censura”. Ya lo escribió el amigo Ricardo Forster:…La literatura y la política, el arte y la política han sido, desde siempre, parejas difíciles y contradictorias. Difíciles porque la genialidad creadora no siempre, o muy pocas veces, viene de la mano con la virtud democrática o la nobleza de ideas...”.
El gran simulador es un mitómano. Hasta su propia tía política Julia Urquidi, con la cual se casó a los 19 años y que inspiró la novela “La tía Julia y el escribidor”, le retrucó con otra titulada “Lo que Varguitas no dijo”. Varguitas vino con su doble agenda a recitar su doble discurso. Como dijo el escritor nicaragüense Sergio Ramírez: Vargas Llosa tiene una estrella en la frente y una noche en la conciencia...”.-
Nicolás R. Juárez Campos
Salta, 20 de abril de 2011.

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