EL GENERAL SAN MARTIN: UN PROTOPERONISTA (por Nicolás Roberto Juárez Campos -miembro fundador del Grupo Yatasto-)





1.- En este nuevo aniversario del fallecimiento del General San Martín (17 de agosto de 1850), es importante recordar lo que afirmaba Arturo Jauretche: que la falsificación de la historia es una “política de la historia”, que el revisionismo histórico también lo es y que debe ser una política combatiente, porque solo quiere crear las condiciones en que se pueda ser ecuánime y no consiste en desnudar a un santo para vestir a otro.

Es fundamental rescatar al San Martín político, al revolucionario hispanoamericano cuyo objetivo central, frustrado y grandioso, fue el de crear una América hispánica unida, democrática e independiente. El pueblo argentino necesita conocer su propia historia, como es necesario a los que quieren mantenerlo en el pasado, impedir que la conozca.

En la Orden del 27 de julio de 1819, San Martín afirma: “…Compañeros del Ejército de los Andes: La guerra se la tenemos que hacer como podamos: si no tenemos dinero; carne y tabaco no nos tiene que faltar. Cuando se acaben los vestuarios andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios, seamos libres y lo demás no importa…..Compañeros, juremos no dejar las armas de la mano hasta ver el país enteramente libre, o morir con ellas como hombres de coraje”. Lo primero a decidir como argentinos, es si queremos ser libres o esclavos, y a partir de ello tendremos una política, una economía y una cultura, etc.

Después de los golpes cívico-militares de 1930 y 1976, el establishment político-económico de la Argentina Granero del mundo, pone un fuerte acento en los próceres militares y en los aspectos militares de los próceres, especialmente de San Martín, dejando de lado lo político del general. En 1933, durante el gobierno del general Agustín P. Justo, se creó el Instituto Sanmartiniano en el seno del Círculo Militar y sus fundadores pidieron que los 17 de agosto, fecha que todavía no era feriado, se dedicara cinco minutos de recogimiento para recordar al guerrero. En 1937 la fecha se declara feriado y se empieza a consolidar el mito del San Martín Libertador.

Nuestra historia oficial comienza a destacar la decisión sanmartiniana de no comprometerse con los  conflictos de su patria, debido a que cuando San Martín regresa desde Bruselas a Buenos Aires, en 1829, se niega a entrar en las luchas civiles. Pero se oculta que antes, en 1812, había protagonizado como Jefe de Regimiento de Granaderos la destitución del Primer Triunvirato; había apoyado a Álvarez Thomas al derrocar a Carlos de Alvear como Director Supremos; había pedido ser gobernador de Mendoza; y en Lima se había autoproclamado Protector del Perú, pese a que las instrucciones del Senado de Chile le indicaban que el poder político debía ser asumido por un peruano.

2.-También se silencia, que el encuentro entre Sarmiento y San Martín, en Francia, fue muy conflictivo, porque cuando hablan de Rosas, a quien el sanjuanino odiaba y el Libertador apreciaba, éste destaca su mérito en la defensa de la soberanía nacional durante los bloqueos, cuando los criollos enfrentaron corajudamente a la escuadra anglo-francesa.

San Martín tuvo siempre el coraje de oponerse al poder porteño, a los doctores unitarios, y su apoyo a Don Juan Manuel de Rosas no era retórico, sino que se movía por las cancillerías europeas, donde tenía mucho prestigio, defendiéndolo. Debemos recordar que San Martín vivía en Francia y estaba defendiendo a su patria en un conflicto armado con Francia, arriesgando su expulsión, a diferencia de varios unitarios (Echeverría, Florencio Varela, Alberdi, etc.) que observaban los hechos embarcados en la flota francesa y hoy honramos con calles y monumentos.

Más tarde San Martín le escribe a Rosas y al expresarle sus respetos y felicitaciones le dice: “Ahora los gringos sabrán que los criollos no somos empanadas, que se comen así nomás sin ningún trabajo”. Quizás por este hecho San Martín dispuso en su testamento que el sable que lo acompaño en todas sus campañas fuera entregado a Juan Manuel de Rosas, por la satisfacción que tuvo “…como argentino, por la firmeza con que aquel general sostuvo el honor de la república contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla..”.

3.- Un momento fundamental en la vida de San Martín fue su insubordinación en Rancagua. Su negativa a desandar con el Ejército de los Andes el camino hasta Buenos Aires para defenderla del acoso de los caudillos López y Ramírez, nunca le será perdonada y será sometido a una persecución permanente y difamatoria de Buenos Aires, sobre todo por parte de Alvear y de Rivadavia, como también por la Logia Lautaro, que en ese momento estaba al servicio de los intereses británicos. Precisamente por su rebeldía ante Buenos Aires, marchó a Lima con un ejército con bandera chilena y con fondos de la misma nacionalidad.

La desobediencia de San Martín fue una decisión sabia, al no brindar su ejército para la represión interna. Pueyrredón propicia la invasión portuguesa de la Banda Oriental para combatir a Artigas y le ordena a San Martín que regrese con su ejército y encabece la represión de los orientales. El general le escribe a Artigas y le expresa: “Paisano mío, hagamos un esfuerzo y dediquémonos únicamente a la destrucción de los enemigos que quieren atacar nuestra libertad. No tengo más pretensiones que la felicidad de la patria. Mi sable jamás se sacará de la vaina por opiniones políticas, salvo que éstas sean a favor de los españoles y de su dependencia…”.

Lo más importante era finalizar la guerra de la Independencia contra España. En la Provincia de Salta, San Martin, Belgrano y Güemes planifican la estrategia  continental en Yatasto. Algunos historiadores liberales tejieron una red de infundios en contra de San Martín, porque argumentan que lo de Rancagua es una actitud radicalmente transgresora de la disciplina militar, pero nuestra guerra libertadora hubiera fracasado de no haber sido por esa decisión política. Es un interesante antecedente del cuestionamiento a la “obediencia debida”, porque San Martín se niega a obedecer aquellas órdenes que considera ilegítimas.

Don José llega al encuentro con Bolívar en Guayaquil (26/27 de julio de 1822) muy debilitado, no tenía respaldo ni siquiera vínculos con Buenos Aires a causa de estas desobediencias.  En Buenos Aires dominaba Rivadavia su gran enemigo. El libertador se retira porque no tiene apoyo de su patria. En una carta que le escribe a O’Higgins desde Bruselas, San Martín sostiene que ni siquiera el exilio logró calmar el encono de Rivadavia en su contra y se queja de que se vale de los periódicos para calumniarlo. Cito textual: “… Sus carnívoras falanges se destacan y bloquean mi pacífico retiro. Entonces fue que se me manifestó una verdad que no había previsto, a saber: que yo había figurado demasiado en la Revolución para que me dejasen vivir con tranquilidad…Me escribieron de Buenos Aires que por su disposición (de Rivadavia) se dieron los artículos asquerosos que aparecieron contra nuestra honradez y reputación en los periódicos de Buenos Aires..”.

4.-  Los historiadores Hugo Chumbita, José Ignacio García Hamilton, Benjamín Vicuña Mackenna (chileno), Felipe Pigna, Pastor Obligado, Mitre y Vicente Fidel López, sostienen que San Martín era hijo de una india guaraní y del  rico marino español Diego de Alvear, que llegó al Río de la Plata en 1776 . Según la versión, la criatura habría sido entregada al matrimonio Juan de San Martín y Gregoria Matorras para que la criaran. Posteriormente, Diego se casó y tuvo varios hijos legítimos, entre ellos, Carlos de Alvear, que vendría entonces a ser medio hermano de José. Recordemos que los dos viajan juntos desde Londres a Buenos Aires, en el barco George Canning, e integraban la Logia Lautaro de la que Alvear era el jefe. Hay una carta de Diego de Alvear en la que dice que van para allá “mis hijos”, para colaborar en la Revolución.

A las corporaciones, los apropiadores del pasado, los que lo falsifican para que el pueblo no lo aprenda ni aprehenda, a los representantes de la Argentina granero del mundo, a los “dueños” de la historia y la tierra, les molesta que don José pudiera ser hijo de una “cabecita negra”. Alberdi sostenía: “Los liberales han establecido un despotismo turco en la historia en nombre de la libertad”. La falsificación del pasado es una “política de la historia” y forma parte de la colonización pedagógica.

Actualmente el historiador Hugo Chumbita; Ramón Santamarina, descendiente de Carlos de Alvear y Diego Herrera Vegas, un genealogista que posee el original de la “Cronología de mis antepasados” de Joaquina de Alvear y Quintanilla de Arrotea (hija de Carlos de Alvear), han solicitado al Senado de la Nación que se practique un análisis de ADN sobre los restos de San Martín.

El político San Martín es un líder que genera una línea de pensamiento que de algún modo se iba a emparentar con el pensamiento peronista ligado al nacionalismo. Aspiraba a aplicar los principios progresistas del liberalismo a su propia patria continental: independencia política, proteccionismo, liberación de los indios, unidad nacional, educación popular, la emancipación de los esclavos, libertad de imprenta, la inviolabilidad del domicilio, las garantías individuales, la división de poderes y la abolición de la inquisición, la censura previa, los azotes en las escuelas y las torturas policiales.

La caída del partido morenista y la oscura muerte de su jefe en alta mar había dejado en Buenos Aires un vacío político que sólo colmará San Martín al llegar en 1812. Advierte que la revolución recién iniciada entrará en agonía si no se traduce en actos destinados a ganar el apoyo de las amplias masas populares del interior y destruir con medios militares el foco central de la reacción absolutista en Lima.

El pensador Horacio González considera que San Martín “necesita una camada de nuevos investigadores que lo vuelvan a agitar como mito. Bolívar los tiene. Creo que San Martín tiene que ser puesto nuevamente en la mesa del debate. Hay una necesidad de una revisión que lo coloque como parte de la memoria argentina al rigor de nuevas interpretaciones. Toda época necesitaría un nuevo San Martín. Y hay momentos de su vida que permitirían acceder a esas nuevas aristas de historicidad…”.

El Arzobispo de la oposición conservadora Hugo Biolcati, en su discurso de la Sociedad Rural de Palermo Soha, junto a los “patrones camperos”  y  a los dirigentes del “peornismo de Pro”, reivindicando el Primer Centenario como “un momento colosal” y el papel de los terratenientes en la historia argentina, confirma que la línea histórica Mayo-Caseros sigue imperando sobre la sensibilidad y los imaginarios culturales, tergiversando los hechos históricos, porque para sus representantes y bufones hacer un país es hacer cifras. Nosotros creemos que hacer una país es hacer hombres para que, a su vez, los hombres hagan el país y lo integren a la Gran Nación Suramericana.

Salta, 17 de Agosto de 2010.

Nicolás R. Juárez Campos.

JUAN CARLOS ROMERO: UN ANIPERONISTA DEL PRIMER CENTENARIO (por Nicolás Roberto Juárez Campos -miembro fundador del Grupo Yatasto-)

1.- En el diario El Tribuno (18/7/2010), de su propiedad, el senador Juan Carlos Romero expresa que quiere construir un “país en serio” y para ello es prioritario, enfatiza, “terminar con el proyecto chavista”, porque la Argentina esta acorralada en “un modelo improductivo” con un “estatismo ineficiente”. Agrega además que “las metas consisten en atraer la inversión externa” y construir un “modelo económico que combata a la pobreza con trabajo genuino y sin clientelismo” y que el país “vuelva a ser serio ante los ojos del mundo”.

Que Juan Carlos Romero convoque a los argentinos a construir “un país en serio”, es una hipocresía.

2.-Todos sabemos que el ex-gobernador de Salta es un conspicuo menemista, incluso fue el candidato a Vicepresidente de Carlos Menem, el riojano que realizó el proceso de privatizaciones/rifatizaciones más extremo de toda Latinoamérica. El menemismo se atrevió incluso a enajenar el patrimonio energético estratégico del país, entregando las reservas y la explotación del petróleo a compañías extranjeras.

El gobierno del riojano concluyó con un déficit fiscal cercano a los 10.000 millones de dólares, una desocupación del 17%, una de las más altas del continente, una deuda pública que superaba la mitad de lo que producía la Argentina, intereses de la deuda externa que absorbían casi el 25% del presupuesto nacional y cerca de la tercera parte de la población pobre e indigente, además de haber desmontado el sistema ferroviario en un país de llanura y extenso como el nuestro, y de haber retirado al Estado de sus responsabilidades en la salud, la educación y el sistema previsional.

Curiosamente, Juan Carlos Romero, agrega en su reportaje “El desmanejo de los fondos de la ANSES es irritativo. Se utilizan los ahorros del sistema previsional para financiar el gasto publico sin dignificar el deteriorado ingreso de los jubilados”, ocultando que la privatización del sistema previsional fue la principal causa del déficit estatal que desembocó en la crisis del 2001 y sin molestarle que se trasladaran los ahorros de la sociedad a manos privadas para el único beneficio de las AFJP, sus socios, accionistas y altos ejecutivos, que disfrutaron durante una década de suculentos ingresos mientras a los jubilados se les deterioraban sus haberes .

La apertura importadora, que apoyó el senador salteño, reforzada por la sobrevaluación artificial de nuestra moneda y meta principal del “plan de convertibilidad”, causaron la desaparición de áreas importantes de la industria y el incremento de la desocupación, la precarización laboral y el deterioro de los salarios.

3.- El “serio” Juan Carlos Romero, alumno predilecto del Consenso de Washington, que redujo al país a la condición de apéndice del sistema global financiero, aplico a rajatabla la “teoría del derrame”, transformando a casi el 50% de los salteños en pobres e indigentes. Con el triunfo de Juan Manuel Urtubey, el 30 de octubre de 2007, culminó en Salta la era neoliberal profundizada con Menem y De la Rúa, en la cuál funciono un mecanismo de pillaje liderado por grupos financieros transnacionales y un reducido núcleo de empresas extranjeras y nativas, operando con altísimas tasas de ganancias. 

Lo que el senador construyó “seriamente” en la Provincia fue una Economía de Penuria, ensanchando la brecha entre los más y menos favorecidos. La pobreza y el desempleo castigaron especialmente a los jóvenes. La miseria extrema de grandes sectores sociales fue una constante de la política económica instrumentada durante 12 años por el “jucarismo”.

Lo que defiende “en serio” el ex gobernador es la eternización del ajuste, colocando el Estado al servicio exclusivo de “grandes empresas generadoras de empleo y de mercados”, deseando instaurar una economía provincial que funcione a baja intensidad, de tipo colonial, gestionada por usureros.

El ex gobernador sigue apoyando el modelo neoliberal desindustrializador y apuesta a terminar con el intento de redistribución del peronismo. Apuesta al rentismo de una producción reprimarizada y no al desarrollo industrial de la Provincia. El “jucarismo” es uno de los responsables político de la “miseria planificada” en nuestra Región. En síntesis: Juan Carlos Romero continúa representando la política  de Martínez de Hoz/Cavallo.

Tampoco fue seria su forma de elegir, entre gallos y medianoches, los miembros de la Corte de Justicia Provincial durante todos sus mandatos. Sin embargo el Gobernador Urtubey no dudó en establecer un sistema transparente y participativo de integración de la magistratura.

¿Todavía alguien cree “seriamente” que el senador es un dirigente justicialista o representante de un partido nacional y popular?.

En una manifestación de “gorilismo” político intenta descalificar al Gobierno Nacional de “chavista”, ocultando su oposición a la integración de Suramérica. Con su discurso anodino avala la balcanización del continente, demostrando su arcaísmo ideológico antinacional, porque la América al Sur del río Bravo no estaba dividida porque era “subdesarrollada”, sino que estaba “subdesarrollada” a causa de su fragmentación.

4.- No es casual que exprese que las “metas” de su proyecto sean atraer la inversión externa y además se queje de “padecer” un “estatismo ineficiente”. La historia del capitalismo prueba cabalmente, que cierta inversión extranjera ( Fiat, Kraft, Techint, Bajo de la Alumbrera, etc.) sin control soberano del Estado, como ya explicó, entre otros, Raúl Scalabrini Ortiz, son agencias económicas de la riqueza de otros países y no aportes al enriquecimiento del nuestro. Su cínica repugnancia a cuanto huela a soberanía argentina las define. O se las obliga a aceptarla, o imponen la de ellas, que es la de los países donde está su casa matriz.

En efecto, en el 2003 la Argentina comenzó a alejarse del “primitivismo agrario” del Primer Centenario, del modelo agroexportador carente de industrias, sometido al saqueo de los precios y al creciente endeudamiento externo fraudulento, funcional a la dependencia respecto del comercio de productos manufacturados importados. Del propio discurso del ex _ gobernador Juan Carlos Romero surge en forma transparente su oposición a la industrialización que impulsó el Presidente Perón en el período de sustitución de importaciones, porque el peronismo es básicamente industrialista. Los pueblos sin industrias están condenados porque un país soberano debe proveer sus propios productos manufacturados.

El ex gobernador insiste en proponer para Salta y la Argentina una “economía primaria de granja” y lo atinado es propender a la estructuración de un país cuya base sea el mercado interno y no el intercambio de productos primarios por industriales. Un país en “serio” no es una casa de comercio cuya riqueza consiste exclusivamente en el saldo que deja el intercambio con el exterior, cuando precisamente la riqueza de un país se mide por su propia producción y la capacidad de consumirla y al máximo aprovechamiento de sus recursos propios, de manera que las exportaciones y las importaciones representen un mínimo.

5.- Entrevistado por una radio local(6/8/2010) el “serio” afirmó:”.. no participo más del Partido Justicialista porque el Presidente nacional es Kirchner,…. porque si no hay un cambio en el orden nacional, la Provincia no tiene un gran futuro… No voy a trabajar para que luego mi jefe sea Kirchner…. Existe una posibilidad  de un Frente del Peronismo Federal con el PRO de Mauricio Macri…”.  Al día siguiente, en “Estancias de Cafayate”, en un almuerzo con el mismísimo  Macri, manifestó: “…. Es necesario que todos aquellos que nos oponemos al kirchnerismo establezcamos coincidencias para alcanzar el objetivo de que el llamado modelo K sea, a partir del 2011, parte del pasado…”.

Ha finalizado el carnaval veneciano de los jucaristas. Se han caído las máscaras. Juan Carlos Romero es un ícono de una derecha que sueña con esa otra Argentina del Primer Centenario, el de las  vacas y las mieses para unos pocos, ese del Estado de Sitio, del voto restringido y la represión a los reclamos obreros, que siempre le ha temido a las multitudes aluvionales, que ha preferido hablar de “gente” para escamotear la palabra “pueblo” y en el que la invitada de honor fue la Infanta Isabel y Europa era el faro que orientaba el imaginario de una Argentina opulenta.

Hace más de 15 años que Juan Carlos Romero trabaja para que sus “Jefes” sean Luis Bolcati/Héctor Magnetto y sus socios de la oligarquía agropecuaria financiera , representantes de la Argentina Granero del mundo. Salvo algunas honrosas excepciones, los legisladores salteños no pertenecen a la Argentina del Bicentenario, donde los negros eternos de nuestra historia, ninguneados y silenciados por las retóricas del establishment comunicacional, han vuelto a reencontrarse con lo que les pertenece, con el espacio público, haciendo hincapié en la historia profunda del continente mestizo y de un país que aspira a la igualdad y a la distribución más equitativa de las riquezas.

Juan Carlos Romero nunca perteneció a la doctrina y mística del peronismo. El “orden nacional” que pretende restaurar es el agotado modelo conservador agroexportador que fue reemplazado por el sistema popular-estatista-justicialista, pasándose de la economía agraria a la sustitución de importaciones, con hegemonía industrial y mayor justicia social. Duró, con altibajos e intervalos, idas y vueltas, hasta 1976. Allí también asistimos a un cambio: aparece el modelo neoliberal rentístico-financiero, que implosionó en el año 2001. Tanto el modelo agrario o el rentístico-financiero, no tienen ningún futuro porque carecen de mecanismos de acumulación y de distribución.

Juan Carlos Romero no advierte que el modelo que él representa es de una Argentina pretérita, la del Primer Centenario, donde los negros y los gringos eran considerados la ”chusma” aluvional y los dueños de la tierra pertenecían a la “oligarquía con botas olor a bosta”, como la bautizo Sarmiento. No quiere convencerse, igual que Alfredito Olmedo, que por mucha riqueza que haya acumulado, no pertenece al linaje de esa clase social, dueña de abolengo y esencia, hacedora- según Luis Biolcati- de la “Patria”.  Que paradojas tiene la vida, que hoy termina teniendo como Jefes a Luis Biolcati/Héctor Magnetto y a los socios de la Sociedad Rural.

La Salta que “no tiene futuro” es la que Juan Carlos Romero gobernó. Juan Carlos Onetti, que no era precisamente un optimista, escribió en “El astillero” una frase que nos recuerda la Salta que finalizó en Octubre de 2007: “ Cuando la desgracia se entera de que es inútil empieza a secarse, se desprende y cae…”. No dudo, que la alianza que haga con el imputado Mauricio Macri, conformará un aterrador “Frente político-partidario del Subdesarrollo “, en una Argentina que consolida un Modelo de Desarrollo Productivista.

Juan Carlos Romero continúa siendo un personero de la trampa tendida por la economía colonial. Finalmente le aconsejamos lo mismo que Maquiavelo le habría dicho al Príncipe:”…Si sólo puedes defenderte con un fantasma es porque ya eres uno..”.

Salta, 10 de Agosto de 2010.

Nicolás R. Juárez Campos.

AUT PERON AUT NIHIL (por Nicolás Roberto Juárez Campos -miembro fundador del Grupo Yatasto-)




Descubrir en el análisis del pequeño momento singular el cristal del acontecimiento total” (Walter Benjamín)

1.-  Entre el 16 de septiembre de 1955 y el 12 de octubre de 1973 la Argentina vivió un estado de ilegalidad institucional.- Obstinados por excluir al peronismo de la vida institucional las clases altas mantuvieron al país en situación de ilegalidad.- El Gobierno “ provisional “ de la Revolución Libertadora/fusiladora permaneció 18 años. La Argentina vivió bajo el imperio del decreto 4161.

La muerte de Aramburu no inaugura el período de violencia en Argentina, se inicia con el intento golpista de la Marina del 16 de junio de 1955, cuando bombardeó  y ametralló la Plaza de Mayo matando a más de 300 civiles; pero sobretodo es la violencia institucional la que arroja a la juventud y también a los obreros, sindicalistas, a los hombres del Cordobazo, Rosariazo, y Mendozazo.- ¿Como era posible pretender amordazar a un país por 18 años y que algo no estalle? ¿Cómo pudieron ser tan torpes, odiar y perseguir tanto?  Simplemente, porque todo intento de industrialización era contraproducente para la elite terrateniente argentina, al atentar contra su renta extraordinaria, al tener que destinar una producción creciente al mercado interno. Por lo tanto, para ciertas entidades agrarias el desempleo, la pobreza, la indigencia y la concentración del ingreso son funcionales a sus propios intereses debido a que restringen el consumo popular y esto aumenta el saldo exportable e incrementa de esta forma su rentabilidad.

¿Cuál sería el país ideal para los dueños de la tierra? Simple: un país sin industria, que genera desempleo y pobreza, lo cuál implicaría un incremento abrupto del saldo exportable al reducirse el consumo de los sectores populares.

Con el derrocamiento de Perón llegaba a su fin el modelo de país que planteaba una distribución popular del ingreso y de las riquezas nacionales sin antecedentes en la historia argentina, la participación política masiva de los trabajadores y la intención de lograr independencia política y económica de las potencias internacionales.- El Estado, con el peronismo, realizó un tardío New Deal y constituyó la vertebración del Estado de Bienestar más profundo de la Argentina y de América del Sur y  se reveló que el Estado era el único actor en condiciones de vertebrar la Argentina contemporánea, ya que sus clases propietarias desde siempre habían apostado mayoritariamente al rentismo y no al desarrollo industrial del país, que implicaba un capitalismo de  riesgo, ni a su autonomía de los centros del poder mundial.

2.-Pero el odio y el miedo al peronismo no finalizó en 1973.- El SISTEMA DE EXCLUSION AL PERONISMO (SEP) se mantiene incólume hasta hoy.- Los protagonistas del SEP son cómplices de la tragedia argentina. Ellos crearon la violencia y la exclusión de generaciones de argentinos.  En nuestro sistema educativo todavía predomina una doctrina que atribuye la creación del “maravilloso” país en que vivimos a sus clases dominantes. Es la educación de los ganadores de las guerras civiles del Siglo XIX.

En la columna dominical del 22/3/2009 del diario La Nación, titulada “El peronismo, como Jano, ha tenido siempre dos caras”, Mariano Grondona  expresa en forma categórica, y transparente, las verdadera y única razón que moviliza al nuevo establishment  de los agronegocios transnacional y sus títeres de la oposición “republicana” (Coalición Cívica Libertadora, Panradicalismo cobista, izquierda jurásica, etc), y del Pro-peronismo, a “golpear” en forma destituyente y sistemática al Gobierno de la Presidente Cristina Fernández.

Manifiesta Grondona que es necesario un “peronismo de la integración”  y hacer desaparecer el “peronismo confrontativo” de Perón y el matrimonio Kirchner.- Textualmente expresa:”…El kirchnerismo lo ha apostado todo a recrear un odio anacrónico, como si en él hubiera rebrotado el peronismo infantil de los comienzos… El peronismo inicial agoniza en medio del ridículo… Cuando voceros de la oposición insisten en no aceptar a las huestes del peronismo disidente que quieren sumárseles ¿ Con que derecho pretenden descalificar a los potenciales aliados que, como ellos, apuntan a la aurora ya no tan lejana de “poskirchnerismo”, sugiriendo, aunque no lo proclamen que nada hay rescatable en el peronismo? Hace más de treinta años el último Perón como el último Balbín, adelantándose a su tiempo, ya los habían superado….”.
       
Después de la confesión de Mariano Grondona, algún argentino bien nacido duda, que el Peronismo, el primer peronismo, el único revolucionario, el que otorgó dignidad a los trabajadores, ciudadanía a las mujeres y privilegió a los niños, el de la inclusión e integración, el de la educación popular , el de la unidad con Suramérica, el de la sustitución de importaciones, el de la Argentina industrial, etc. etc., todavía les molesta mucho.- A ese peronismo Grondona califica de “infantil”, “confrontativo”, el “irrescatable” , “agonizante” y debe ser sustituido por un “peronismo de la integración”.-  ¿Integración a qué? Sin dudas al establishment que representa Grondona, uno de sus plumíferos.  Con respecto al “odio anacrónico”, el mismo fue siempre de los antiperonistas, popularmente denominados “gorilas”.

Un “peronismo integrado”, “disidente” a la filosofía política que representa el Movimiento Peronista y su más digno representante: el Primer Peronismo; significaría un “muerto” integrado a la partidocracia “republicana”.La Revolución Libertadora/fusiladora “provisional” cumpliría su objetivo y conjuntamente con el programa económico de Martínez de Hoz/Cavallo del Golpe cívico-militar de 1976, habrían logrado hacer “desaparecer” definitivamente al Peronismo de la historia argentina .- Por fin “el maldito país se desperonizó “ exclamarían exultantes los gorilas de afuera, y de adentro del movimiento peronista.- Alguien todavía cree “infantilmente” que la guerra de Troya se hizo para rescatar a  la princesa Elena.

4.- La confusión de todo pelo, marca y señal que se ha introducido en el Partido Justicialista salteño, lo ha tornado confuso y arrevesado, pero que el árbol no nos tape el bosque.- La ecuación política nacional juega su principal batalla  también en la interna del Partido Justicialista. ¿Porque? Simple: si el peronismo que intenta configurar una sociedad industrial pierde o “desaparece”, la Argentina regresara no a “granero del mundo”, sino a productora forrajera de chanchos chinos y muchos, muchos pobres.

Los Pro-peronistas, con su vocero macrista dan lecciones de peronismo, quieren hacer del país una Colonia, resignar la soberanía, proponer un gobierno offshore, volver a la matriz y cultura rentística desinteresada de la inversión productiva industrial, retroceder al 24 de mayo de 1810.- Gobernar con la “máscara de Fernando VII” fue un recurso que usaron nuestros próceres porque debajo estaba el rostro de una nación en ciernes.

Como decía Licurgo, citado por Perón:”Cuando Esparta esta en peligro, hay dos formas de traición intolerables: estar en los dos bandos, o no estar en ninguno”.

En la interna justicialista se vislumbran dos concepciones ideológicas bien definidas: o estamos con la Presidente que, más allá de algunos errores políticos “tácticos“ y temores “estratégicos”, intenta en forma “keynesiana” acercarse al primer peronismo, en el nuevo contexto internacional ,  o estamos con el antiperonismo “disidente” al Movimiento Peronista.- Como una patrulla pérdida surgida de los escombros de Wall Street, sus representantes ignoran lo manifestado por Eric Hobsbawm:”…el Consenso de Washington murió. La desregulación salvaje ya no solo es mala: es imposible. Además de injusto, el mercado absoluto es inviable…”

No importa los que sus candidatos expresen “discursivamente”, sino lo que representan ideológicamente con respecto a la filosofía política del Peronismo.- “Hay vanguardias del pueblo, de las que el pueblo no se entera” (Rodolfo Puigrós).

El 28 de octubre de 2007 un candidato a gobernador peronista, le gano al “antiperonismo disidente” la elección a la primera magistratura provincial , pero ese sector se niega a capitular, pese a la remanida fracesita “..el que gana conduce, y el que pierde acompaña…”.- No abrieron el Partido a sus miembros más genuinos y convencidos, para que sean éstos finalmente los que lleven adelante el ideario peronista aún no realizado y concluyan con la Revolución pendiente, que el peronismo le debe aún a la Argentina y a América.

Parodiando la inscripción de la espada de César Borgia he titulado éste articulo: O PERON O NADA, a propósito de las próximas elecciones, porque considero que la coyuntura es favorable para que una vez por todas el peronismo y la sociedad pueda elegir candidatos verdaderamente peronistas.- Se han caído las máscaras.

Salta, 9 de abril de 2009.

Nicolás Roberto Juárez Campos.