“La política se hace o se padece” (Bernard Shaw)
El triunfo popular del domingo 14/8 desbarató los desesperados esfuerzos del modelo de capitalismo salvaje para imponerse en la Argentina, como lo hizo en los 90. El pueblo argentino sostuvo en las urnas una política económica que en los próximos cuatro años se debe consolidar. Un Modelo, que presupone una estructura cerrada que funciona por sí misma y que requiere movilizar el ahorro y los recursos propios, consolidar los equilibrios macroeconómicos y la gobernabilidad de la economía nacional e impulsar el cambio técnico y la transformación productiva, como condiciones necesarias para la inclusión social y el reparto equitativo de los frutos del desarrollo.
AYER NOMAS!
Durante décadas los magos del neoliberalismo han demonizado al Estado, repitiendo el mantra “achicar el Estado es agrandar la Nación”. Frase con significados ocultos pues nunca fue la intención hacerlo desaparecer, solo hacer creer que desaparecía mientras mantenía el orden establecido o lo alteraba, siempre de acuerdo con los intereses de los que detentaban el poder, incrementando fortunas con el endeudamiento público y la complicidad de entidades internacionales, que ayudaron a “desfondar” las riquezas de la Nación.
El estado neoliberal se desentendió de cualquier intento de paliar las desigualdades sociales generadas por el mercado, por el contrario las acentuó con legislación laboral y políticas que fomentaban el desempleo. Sin embargo tuvo una activa participación en la desregulación de las actividades financieras, la apertura externa, la venta de activos públicos y el sostenimiento de “cepos”cambiarios que garantizaran la entrada de capitales externos, su tasa de rentabilidad y su posterior fuga.-
La implantación de ese modelo es acompañada en América Latina por el terrorismo de Estado y en Argentina del 76 por la disolución de la CGT, la supresión de las actividades gremiales y la poda a la Ley de Contratos de Trabajo. Se implementó la Cuenta de Regulación Monetaria, un especie de subsidio indirecto y garantía del sector financiero, así como la nacionalización - por interés personal- de la Compañía Italo-Argentina de Electricidad, de la que Martínez de Hoz había sido director. Todo ello se complementó con la socialización/estatización de la deuda externa privada, en la que tuvo responsabilidad el entonces presidente del Banco Central, el saqueador Domingo Cavallo y posteriormente Raúl Alfonsín.-
Adam Smith se habría horrorizado ante un mundo diseñado por los monopolios y los oligopolios que devoran la libertad del mercado, arrojan de él a los pequeños competidores e imponen sus reglas en todos los órdenes: económico, cultural, político y muy especialmente el comunicacional, el arma predilecta del capitalismo oligopólico. Eso es el neoliberalismo, etapa superior del liberalismo.-
LO QUE ENSEÑA LA HISTORIA
El liberalismo surge a principios del siglo XIX. En Inglaterra las denominadas Corn Laws (leyes de cereales) gravaban las importaciones de trigo para proteger a la aristocracia cerealera británica ligada a la producción primaria, mientras la vigorosa burguesía industrial, defendida por Smith, necesitaba alimentar a su proletariado urbano y requería pan barato. Capitalistas industriales y proletarios , juntos, consiguen la derogación de la “ley del hambre” y derrotan a los terratenientes para abaratar los alimentos de los asalariados.-
Las dos clases sociales inglesas asumen el librecambio. Nada de proteccionismo: al bajar el costo del pan bajan el “costo del salario”, que es el costo de lo que suma mantener a un obrero. Al derogarse las Corn Laws, se comienza a importar el trigo de las colonias trigueras, principalmente de esa República del Río de la Plata que acababa de ganar su independencia, suceso que los barcos británicos saludaron con cañonazos.
El liberalismo es casi una creación tan argentina como el dulce de leche y el colectivo. Inglaterra se declaró “Taller del Mundo” y la Argentina “Granero del Mundo”, la que tuvo las mayores cifras de exportación de su historia en la primera década del siglo XX y vivió esas épocas doradas que reclama la Sociedad Rural, con la voz del inefable Horacio Biolcati.-
Nuestra oligarquía terrateniente vendió ganado y cereales a bajo precio a los industriales ingleses, quienes derogaron sus leyes proteccionistas para permitirlo. Ellos se dedicaron a la industria, alimentando a su proletariado y fabricaron máquinas y herramientas. A fines de la década del 20 los términos de intercambio aniquilaron el valor de los productos primarios y nosotros que ayudamos a inventar el liberalismo, terminamos siendo sus víctimas.-
También Marx aprueba la derogación de las Corn Laws : “Los obreros ingleses han hecho sentir a los librecambistas que no se dejan seducir por sus ilusiones y mentiras. Y si, a pesar de eso, se han prestado a aliarse con ellos en contra de los terratenientes fue, simplemente, para acabar con los últimos restos del feudalismo y no tener frente a sí más que a un solo enemigo..”(Discurso sobre el problema del librecambio, Bruselas, enero de 1848). Los rioplatenses no fuimos proteccionistas, lo que nos habría permitido ser industriales y nos caímos no bien se hundieron los valores de las industrias primarias, ligadas a la tierra y al feudalismo.
Smith, teórico de la burguesía industrial británica, encontró que la economía librada a su propia dinámica (“el mercado se regula por sí mismo”), generaba ciertas malformaciones: los monopolios , que la única competencia que tolera es la de otro monopolio que integre el Grupo que los contiene. El monopolio no quiere libertad ni democracia para el mercado.-
Hoy los supermercados y otros grupos concentrados de la cadena de valores, deciden los precios de las mercaderías en sus góndolas, aumentándolos para generar inflación. Los que atribuyen la inflación al consumo ocultan otros intereses, porque el tema es disciplinar la oferta que pretende mantener márgenes de ganancia incompatibles con la realidad. La demanda es bienvenida, porque permite la expansión de la producción y el empleo. En síntesis: El monopolio es hoy la esencia del sistema capitalista y lo único que le interesa es la tasa de ganancia.
LO QUE OCURRE EN EL MUNDO
Estamos viviendo el neoliberalismo y los síntomas de su decadencia. Para favorecer a los sectores medios y populares, el gobierno argentino debe impedir la acción de los monopolios económicos, mediáticos, etc. Estos reaccionarán – como ya lo hicieron - si se intenta desarmarlos y devolver al mercado la libertad y democracia que solo se pregona “discursivamente”. Los liberales argentinos al defender los monopolios- o sea al neoliberalismo- no son auténticos liberales.-
En el orden mundial, las intervenciones estatales se dan en beneficio de los más ricos, eliminando la protección social y desregulando la actividad económica. En tiempos de crisis los Estados norteamericano y europeos ayudan a las grandes empresas y bancos en quiebra para salvar a las instituciones financieras. Siempre, claro está, con el dinero de los contribuyentes. Parafraseando a Atahualpa Yupanqui: “..Las pérdidas son de todos, las ganancias son ajenas..”. También para los grupos concentrados económicos argentinos el Estado es un mal administrador salvo cuando tiene que salvar al capital privado, estatizando su deuda, como lo hicieron Cavallo y Raúl Alfonsín.-
Según Philippe Frémeaux, respetado economista francés:”..las teorías de Friedrich Hayek y Milton Friedman fueron útiles para reducir la redistribución de los ingresos a favor de los más pobres, pero se regresa bien rápidamente a John Maynard Keynes cuando se trata de salvar al capitalismo de su derrumbe..”.
Es que frente a la crisis de 1930 Keynes anticipó que :”…lo que nos hace falta ahora no es apretarnos el cinturón, sino animar la expansión y la actividad, comprar cosas, crear cosas…”. Y los medios para ello deben venir de la propia lógica del crecimiento interno que permite generar recursos financieros genuinos y no de ningún condicionante financiero externo. La dolorosa experiencia de la crisis de 2001 no debe arrojarse al vacío, porque el final de la película ya lo vimos en 3D.-
Los grandes medios de la corporación mediática anuncian el “default” estadounidense, pero omiten analizar sus causas. Desde esta columna denunciamos la inminencia de una implosión del sistema occidental, semejante a la que convulsionó al ex universo social-comunista. Los anglosajones y el complejo tecnofinancierista desencadenaron esta etapa terminal del mercantilismo, como lo anticiparon Nietzsche y Heidegger.-
¿QUÉ ARRIESGAMOS EN OCTUBRE ?
Por estos pagos volvió al proscenio, sosteniendo un frente de oposición proteica, una dirigencia cultural y metafísicamente limitada, que prevaleció en los últimos lustros, apostando la Argentina a la globalización financiera, donde los valores nacionales, el Estado, la dignidad diplomática, las tradiciones y la calidad de vida nuestra, parecían antigualla a tirar al vertedero de la historia.-
Esta política neoliberal disfrazada de “no política” y representada por el macrismo – entre otros - sostiene una de las mayores zonceras argentinas que tuvo su auge en los ’90, aquella según la cual “lo serio” en economía es la subordinación a la lógica del Consenso de Washington, la que a pesar de su secuencia de fracasos- en términos de promesas formales, no de ganancias para sus promotores- sigue siendo recomendada como única alternativa para economías endeudadas.-
Sus referentes neocons-republicanos en Estados Unidos y Europa afirman que salirse de la lógica del Consenso de Washington, es decir, del modelo que hoy se le exige a Grecia, España y a otros estados europeos, puede ser una alternativa aún más costosa que los ajustes draconianos. El punto es que si se quiere poner a Argentina como contraejemplo, como con ironía sostuvo el nobel de economía Paul Krugman, el procedimiento se complica hasta el ridículo y se vuelve un clamor para que esos países rechacen los planes de empobrecimiento sistémico.-
Las PASO (Primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias) del domingo 14 de agosto de 2011, resultaron un fracaso para el establishment corporativo, que pretendió instrumentar en forma conjunta al Peornismo Federal y al radicalismo neoalvearista para que las “primarias” adelantaran la “primera vuelta” de la elección presidencial y que el candidato mejor ubicado del arco opositor fuera favorecido por el voto útil que lo convertiría en el principal contendiente de la Presidente el 23 de Octubre y en su vencedor en la segunda vuelta de noviembre.-
El “subsuelo de la Patria sublevada” emergió en forma sorpresiva y se manifestó masivamente en las urnas, impidiendo la concreción del nuevo contubernio. Fue otro “17” en las urnas, garantizando la continuación del proceso transformador iniciado en el año 2003. El nuevo “Frente Democrático” solo pudo juntarse en su antikirchnerismo pues su unidad careció de cualquier otro cemento ideológico-político.-
El triunfo popular del domingo 14/8 desbarató la vuelta del capitalismo salvaje de los ultraconservadores del Tea Party local, ese modelo en el cual quien no puede proveerse de salud o de una jubilación tiene que morirse en las calles. Para nosotros, los suramericanos, el mundo no es tan complicado: es Milton Friedman o Keynes. Si optamos por la Escuela de Chicago, viene el FMI y ya conocemos como termina la historia.
El kirchnerismo resultó una experiencia latinoamericana del keynesianismo. Esa es la auténtica coherencia “k”. La economía argentina es la única de América que no se reprimarizó, que no se aceptó volver a ser “solo” un granero del mundo.
En forma abrumadora el pueblo argentino sostuvo en las urnas la – todavía tímida - política económica de reindustrialización, que significa una decisión subjetiva de la intervención pública. En los dos meses que vienen debemos consolidar ese apoyo y en los próximos cuatro años consolidar el Modelo productivo inclusivo. La inclusión social y el reparto equitativo de los frutos del desarrollo requieren, además, avanzar en la reinstitucionalización del sistema financiero para la industrialización, profundizando la integración regional en la materia.-
LA ECUACIÓN DE LA POLÍTICA ES LA SUMA !
Una de las maneras de medir el capital social de una sociedad, es su capacidad de asociatividad, de hacer cosas importantes en conjunto entre sus diferentes sectores. Alcanzar un Pacto Social es una expresión fundamental de esa capacidad, pero sabiendo que ningún proceso de transformación profunda de la sociedad podrá contar jamás con la favorable unanimidad de ella, desde que afectará los intereses materiales de los sectores dominantes y las instancias axiológicas en general de los grupos subalternos, que son tributarios de la hegemonía de aquéllas.-
Para instrumentar el desarrollo económico con inclusión social la Presidenta convoca a todos los actores sociales, pues es necesario un sólido apoyo de sindicatos y empresarios. No se trata de organizar un coro de alabanzas, sino de crear un ámbito de discusión que contribuya a construir un modelo productivo industrial de alto nivel tecnológico, que permita en forma justa la redistribución de la riqueza. Como expresa nuestra Presidente, la consigna del futuro es: Patria, Libertad e Igualdad.-
Como decía Paulo Freire: “….Para poder hacer mañana lo que hoy es imposible, tenemos que ir haciendo lo que hoy es posible…”.-
Nicolás R. Juárez Campos
Salta, 17 de agosto de 2011.-