LA CONTENCIÓN SOCIAL COMO CLAVE DE LA SEGURIDAD PÚBLICA (por EMILIANO VILLAZÓN -miembro fundador Grupo Yatasto)

La sensación de inseguridad existe. A cada momento se nos presenta casi de manera repetitiva por diferentes medios preferentemente audiovisuales. Eso repercute en quienes habitan nuestra ciudad, nuestra provincia y nuestro país como un verdadero “problema” que aqueja a todos los ciudadanos. Ricos y pobres por igual. Y los políticos que nos gobiernan escuchan ese reclamo a diario. Pero hasta ahora, no han conseguido comprenderlo. Son conscientes de su existencia, pero no saben por qué existe.

Por ello, como ciudadanos debemos reclamar a quienes están a cargo de nuestros gobiernos la elaboración de Políticas Públicas que en base a una buena gestión modifiquen la situación existente, puesto que el modelo neoliberal que gira solamente en torno a aumentar el parque automotor de la Policía, aumentar el número de comisarías existentes, realizar mayores inversiones en equipamiento policial, mejorar la formación y profesionalización del recurso humano dentro de la Policía, además de representar un anacronismo conforme a los tiempos que vivimos, ha dado claras muestras de su ineficacia e ineficiencia a lo largo de los años. Lo que acabo de mencionar, constituye un conjunto de herramientas importantes para llevar a cabo el Plan de Seguridad que la ciudadanía reclama, pero de ninguna manera es una verdadera Política Pública en materia de Seguridad.

HAY QUE MODERNIZAR EL CONCEPTO DE SEGURIDAD PÚBLICA

En dos artículos anteriores he planteado algunas ideas acerca de lo que como ciudadano creía que debería incluir un conjunto de Políticas Públicas tendientes a la elaboración de un Plan de Seguridad Provincial. Entre ellas, presentaba al lector dos ideas que considero muy importantes: la autonomía municipal y la participación comunitaria. Partiendo de ello, se puede elaborar un concepto moderno que nos arrojaría la siguiente fórmula de gestión: SEGURIDAD PÚBLICA = AUTONOMÍA Y PREVENCIÓN MUNICIPAL + PARTICIPACIÓN COMUNITARIA + CONTENCIÓN SOCIAL.

En este esquema, adquiere mucha relevancia el concepto de contención social, que dicho sea de paso se ha transformado en parte importante del discurso político en épocas de elecciones. Pero, ¿cómo se puede relacionar este concepto con el de Seguridad Pública?

EL EJEMPLO DE BRASIL

La respuesta a esa pregunta la podemos encontrar en el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) lanzado en Brasil en el año 2.007, cuando Lula da Silva era Presidente y Dilma Rousseff era Ministra Jefa de la Casa Civil (similar a nuestra Jefatura de Gabinete de Ministros). Este Programa abarcaba prioritariamente inversiones en las siguientes áreas de gestión: agua y cloacas, vivienda, transporte, energía y salud. Tenía prevista una inversión total de doscientos cincuenta mil millones de dólares en cuatro años. Actualmente está en funcionamiento el denominado PAC 2.

No obstante esta Política Pública de contención social, la inseguridad aún está presente en el vecino país. Aún se lleva a cabo allí una de las más duras luchas contra el narcotráfico y el crimen organizado en la mayoría de los barrios más carenciados (que conocemos como “favelas”). Éstas organizaciones criminales han creado verdaderos estados paralelos, ya que han conseguido suplir al Estado federal o al provincial (llamado “estadual”). Allí, ante la ausencia del Estado, el traficante es quien lleva a cabo la labor social, es quien satisface los más elementales requerimientos de los ciudadanos y a cambio los encierra en el esquema de intereses que la criminalidad demanda. Es una batalla que seguramente demandará mucho más tiempo, pero los cimientos de contención social ya han sido colocados.

Pero si bien es cierto la contención social es la clave -porque nadie se hace criminal por opción, sino que son la falta de opciones de vida y la exclusión social las que llevan a los ciudadanos a delinquir-, con ella solamente no alcanza. Y aquí es donde aparece la fuerza pública como autoridad de prevención de la conflictividad social. Es aquí donde las herramientas antes mencionadas (más patrulleros y más policías mejor entrenados y equipados en las calles) deben estar presentes, como elementos accesorios a un Plan de Seguridad, no como el Plan en sí mismo. Fue tal vez por ello que a partir del año 2.008, algunos Estados brasileños (Rio de Janeiro y Bahía por ejemplo) decidieron poner en funcionamiento las Unidades Policiales Pacificadoras o UPP (fuerzas conjuntas, del gobierno federal y de los gobiernos “estaduales” que se instalaron por la fuerza en los principales centros urbanos de cada Estado, con el objetivo de marcar presencia territorial). Una anécdota ejemplifica la situación existente: al ser detenido uno de los más importantes narcotraficantes de Rio de Janeiro, en una de las primeras incursiones que una UPP hacía a la Villa del alemán (“favela do alemao”) el criminal les dice a los policías que su decadencia había comenzado en el 2.008, cuando el Presidente Lula lanzó el Programa de Aceleración del Crecimiento, ya que a partir de ese momento, cincuenta de sus mejores hombres consiguieron trabajo decente y dejaron el narcotráfico. Esa es la idea central. Prevenir la inseguridad desde la CONTENCIÓN SOCIAL MUNICIPAL y no desde la prevención y represión policial solamente.

CÓMO LLEVAR ADELANTE ESTAS IDEAS DESDE LOS GOBIERNOS MUNICIPALES

Colocando como ejemplo al municipio Capital, se podría comenzar introduciendo en la ya acordada reforma parcial de la Carta Municipal dos artículos que contemplen la sanción de un Código de Convivencia Social y la creación del Consejo Municipal de Seguridad Comunitaria y Convivencia Social. Además se debería crear una dependencia pública para poner en funcionamiento el Plan de Seguridad y un Consejo Municipal de Seguridad Comunitaria y Convivencia Social, dividido en: Sección Consultiva: donde estarán representados los diversos sectores (Cultos religiosos; ONG´s; Colegios profesionales; Comunidades originarias; Comunidades de extranjeros; Instituciones educativas y deportivas) y Sección Ejecutiva: compuesta por el Intendente, el Presidente del Concejo Deliberante, El Secretario de Gobierno, la Secretaria de Acción Social, el Secretario de Tránsito y Seguridad Vial. Invitándose a participar al Ministro de Seguridad, al Subsecretario de Asuntos Penitenciarios y Política Criminal, al Presidente de la Corte de Justicia de Salta, al Presidente de la Cámara Federal de Apelaciones y al Director de la Agencia Antidrogas.

También es necesaria la zonificación del municipio (en el caso de la capital se podrá aprovechar la estructura existente en torno a los Centros de Integración Comunitaria -CIC-) y la creación de un Centro Unificado de Investigación y Estadísticas sobre Seguridad Pública Municipal, para interconectar los datos de los diferentes CIC en cuanto a violencia y criminalidad, con el objetivo de elaborar diagnósticos luego de escuchar a los vecinos e identificar problemas de seguridad pública en el municipio y formular propuestas de solución por medio de la implementación de las políticas públicas adecuadas. Es de mucha importancia tener en cuenta que el ya mencionado concepto de participación ciudadana no consiste en utilizar a los vecinos como denunciantes ocultos de otros vecinos (ya que esto, lejos de disminuir la conflictividad social, la aumentaría considerablemente), sino en escuchar a quienes viven a diario esa conflictividad y merecen (y por ello reclaman) emitir su opinión al respecto. Por último, a los fines de saber hacia dónde dirigir las Políticas Públicas de contención social y en qué grado de prioridad, es imperioso hacer un exhaustivo análisis del impacto social de la inseguridad (delitos y contravenciones) en el ejido municipal. Este análisis deberá estar orientado a determinar: a) qué clase de delitos y contravenciones se cometen, b) cuál es la condición social y la residencia de quienes los cometen, c) en qué lugares se cometen, d) cuál es el grado de reincidencia. Con estos datos se podrá conocer con precisión cuál es la composición municipal en materia de inseguridad, para planificar e instrumentar las políticas públicas de abordaje social más urgentes. La idea es prevenir la inseguridad desde la CONTENCIÓN SOCIAL MUNICIPAL y no desde la represión policial.
Que nadie se sienta aludido, son solamente ideas de un ciudadano.

LOS AJUSTADORES SALTEÑOS (por Nicolás Roberto Juárez Campos -miembro fundador del Grupo Yatasto-)

“SaltaLeaks”: JUAN CARLOS ROMERO: el salteño de Wall Street.

                                                             “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”

                                                        (Augusto Monterroso)

El periodista Santiago O’Donnell  tuvo oportunidad de acceder a ellos, y en el libro “ArgenLeaks” (los cables de Wikileaks sobre la Argentina, de la A a la Z) nos cuenta sobre los cientos de miles de cables militares y despachos diplomáticos que llegaron a Julian Assange, fundador del sitio seguro para hackers, llamado “Wikileaks” y que  se encargó de difundirlos por el mundo.-

En las páginas 305/309 el periodista describe la visita del embajador estadounidense Lino Gutiérrez a la Provincia de Salta en Marzo del 2005 y detalla algunos aspectos de la conversación mantenida con el entonces gobernador Juan Carlos Romero: “Durante su carrera política, Juan Carlos Romero demostró un fuerte alineamiento con las políticas de Washington…En su reunión con el embajador, el ex candidato a vice de Menem se mostró como un admirador de los Estados Unidos”.-

Agrega el periodista que en la reunión “…Romero se declaró a favor del ALCA (Tratado de libre comercio regional impulsado por los Estados Unidos y desestimado por los países del Mercosur en la cumbre de Mar del Plata de 2006)..El gobernador Romero criticó las políticas “estatistas” del gobierno central y dijo que él creía en el libre mercado…”. Al contrario del gobernador, en la despedida, el diplomático incluyo elogios  para el gobierno nacional de Néstor Kirchner.-

¿Qué significa este “alineamiento” político e ideológico de Juan Carlos Romero con los EEUU? ¿Su “admiración” por el país del norte implica execración por la integración latinoamericana? ¿No es contradictorio “creer ciegamente en el libre mercado” o “admirar” la belicosidad imperial de los EEUU y autoproclamarse “justicialista”?.

Si los peronistas podemos admirar su lucha por la Independencia del yugo inglés, identificarnos -en la Guerra de Secesión- con el triunfo del norte industrializador y el accionar político de Abraham Lincoln, no podemos olvidar que en los últimos 30 años hubo cambios muy profundos en la economía planetaria, especialmente en los Estados Unidos, donde la tasa de inversión en los sectores productores de bienes y servicios ha caído en forma sistemática  y hoy sólo el 10% de su población económicamente activa trabaja en la industria.

El fin del sueño americano?

Una de las causas de esta situación fue la apertura internacional de sus empresas que buscaron mayores utilidades, reduciendo sus costos laborales en países con mano de obra prácticamente esclava. Los segmentos de los procesos productivos “más intensivos en trabajo” y menos susceptibles de automatización quedaron radicados en los países periféricos, cuyo crecimiento quedó subordinado a la expansión de sus exportaciones.-

Entre el modelo capitalista norteamericano y el europeo hubo grandes diferencias. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial en Europa se impulsaron los denominados Estados de Bienestar, mientras EEUU le dio prioridad al empleo. Por eso la tasa de desocupación fue más baja y la protección social muchísimo menor que en Europa. Pero en los últimos 30 años la economía norteamericana casi no ha creado nuevos puestos de trabajo.-

Es que el capital financiero, voraz e impaciente, invierte en activos financieros para obtener utilidades rápidas y no en la producción o la industria. Esta situación ha mantenido estancado el salario real, minando un soporte esencial del credo norteamericano: el capitalismo se encarga de dar trabajo y por lo tanto el bienestar colectivo depende del empleo.-

Es importante advertir que desde 1994 EEUU cambió el método de cálculo de la desocupación, eliminando de la medición a las personas que llevan más de un año desocupadas. Esto significa que la desempleo declarado del 9 y 10%,  en realidad supera el 20%, similar a que registra España.

Ante la crisis de los países centrales a mediados de los ’70, el neoliberalismo ofreció una respuesta congruente con los intereses del gran capital: desmantelamiento de la intervención estatal  (logro de las luchas obreras en los países centrales y de las luchas populares y nacionales en la periferia) con la justificación “científica” de la capacidad de los mercados para autoregularse y asegurar el máximo crecimiento en escala mundial, producto de la óptima asignación de la inversión posibilitada por el libre desplazamiento de los capitales hacia localizaciones y actividades más redituables.-

Esta crisis consistió básicamente en la caída de la tasa de ganancia y era consecuencia directa de la necesidad de invertir más capital para obtener un determinado aumento de la producción, atribuible al agotamiento de las tecnologías desarrolladas en los años 20 y la inmediata posguerra.  

Asimismo, la combatividad de la clase obrera en un contexto de baja desocupación, había logrado incrementos salariales superiores a los de la productividad y esto se tradujo en una elevación de la tasa de inflación, ya que los mayores costos no pudieron ser trasladados enteramente por el capital a los precios, por la creciente competencia internacional y la  recuperación de las economías alemana y japonesa.

Se inicia por lo tanto una etapa de alta inflación y escaso crecimiento, en la que los intentos para superarla mediante la expansión del gasto público y del déficit fiscal, fracasaron rotundamente, porque los remedios keynesianos están configurados para crisis originadas en la insuficiencia de la demanda, pero la crisis de los ’70 reflejó una insuficiencia en la generación de excedente por el capital y, por ello requerían políticas de otro tipo.-

Dime tus intereses y te diré quien eres!!

La élite dirigencial capitalista tenía la posibilidad de articular una coordinada acción estatal para elevar la productividad del capital y evitar que la reducción de la inversión generase una caída del ritmo de crecimiento de la productividad del trabajo y del empleo.

Sin embargo, con el ascenso de Thatcher en el Reino Unido y de Reagan en los EEUU a comienzos de los 80, adoptó la teoría que defendía un grupo de neoliberales liderado por Friedrich Hayek: que la limitación de los mecanismos del mercado constituía una amenaza a la libertad económica y política y que era necesario “el aumento de la participación de los beneficios en el producto”, esto implica el aumento de las distribución de dividendos y la compra masiva por las empresas de sus propias acciones para elevar su cotización en bolsa y la reducción de los costos salariales mediante la disminución del personal ocupado.-

Estos economistas veían el origen de la crisis en el excesivo poder del movimiento obrero, lo que ha socavado las bases de acumulación capitalista y que ha llevado los gastos sociales del Estado a un nivel insostenible, generando una “inflación” y un “estancamiento” cuya reversión exige la contracción del gasto social, el cese de la intervención del Estado en los mercados. Esto implica el restablecimiento de una tasa “natural” de desempleo (es decir un hambriento ejército industrial de reserva) y reducciones de los impuestos sobre las ganancias y las rentas a fin de restituir una “saludable” desigualdad.-

Se instrumentó entonces una política monetaria restrictiva para disminuir la presión inflacionaria a través de la caída de la demanda, con el consiguiente aumento del desempleo, desregulación de los mercados (incluido el laboral con la polivalencia funcional y la precarización) y ampliando el campo de inversión para el capital privado.

El control de gran parte de éste capital por inversores financieros (fondos de pensión, fondos mutuos de inversión, etc.) con exigencias de elevada rentabilidad en corto plazo, implicó la aplicación de una política centrada en la maximización de los ingresos de los accionistas, asegurada por la gran presión de los países centrales, a través del FMI, el Banco Mundial y las corporaciones mediáticas, para obstaculizar e impedir toda política destinada a proteger el mercado interno y que pudiera condicionar el accionar de las empresas transnacionales. El resultado fue una elevación de las desigualdades salariales, un descenso en la tasa de sindicalización, inseguridad laboral, deterioro de la seguridad social y mayor desigualdad en la distribución del ingreso, con una fuerte concentración en el 1% de la población con mayores ingresos.

El desmantelamiento de las políticas nacionales fue también impulsado por los sectores dominantes locales - como el “jucarismo” en Salta - ansiosos por aprovechar las oportunidades de especulación generadas por la abundante oferta de fondos externos.

América del Sur y una porción sustancial de Asia permaneció en la vieja división internacional del trabajo como productora de alimentos y materias primas. Esta dinámica, periódicamente sacudida por crisis financieras que afectan regiones enteras, siempre tuvo como eje la economía norteamericana en razón de sus dimensiones, la importancia de su mercado financiero, su mayor crecimiento desde los años ’90 respecto de los países centrales y su gigantesco déficit comercial, que la han transformado en una verdadera aspiradora de la producción mundial y, en especial, de los productos industriales provenientes del Este de Asia.-

A su vez, el crecimiento de esa región asiática impulsó la demanda de materias primas y alimentos provenientes del resto de la periferia. Desde los años ’90 el crecimiento de China es la principal contribución al crecimiento de la economía mundial y es una transformación sustancial de un orden internacional que experimentará importantes cambios con la actual crisis.

Esta es resultado de  la política monetaria adoptada por la Reserva Federal de los EEUU a partir del 2001 para salir de la recesión y de las fallas de las regulaciones que aseguran transparencia en los mercados financieros. Pero esta explicación es insuficiente, porque si bien las bajas tasas de interés facilitaron el boom en el mercado inmobiliario, no explican el bajo nivel de ahorro de los hogares y su ya elevado grado de endeudamiento. Tampoco explican las razones por las cuales la Reserva Federal no procuró frenar la burbuja, análisis que haremos en otra oportunidad.

El desempleo ha crecido exponencialmente en los últimos años en los EEUU y se ha estancado el salario real. Desde 1973 hasta 2007 el 1% de las familias más ricas americanas se apropió del 60% del crecimiento de la riqueza y el 90% de los norteamericanos consiguió el 9%, por ende, la resultante fue el achicamiento del mercado interno por la drástica reducción de la demanda.-

Ahí surgió una orgía desregulatoria fenomenal, permitiéndoles a los bancos algo que estaba prohibido desde 1933: que aún teniendo depósitos asegurados pudieran hacer inversiones de riesgo. Entonces se lanzaron alegremente a ofrecer créditos hipotecarios baratos, a pesar de que las propiedades que los respaldaran valiesen muy poco. La gente se endeudo mucho y se generó demanda.

Si bien a los sectores más vulnerables de la sociedad norteamericana les va peor que nunca, sus victimarios lograron cuantiosos “rescates” del Gobierno de Obama que son usados, en una medida significativa, para darles a los ejecutivos las “bonificaciones” más altas de la historia. El Premio Nobel de economía Paul Krugman asegura que “Wall Street es culpable del peor desastre económico y político de la historia americana..” .

Los países centrales son escenarios del agotamiento del capitalismo financiero como sector dominante de la economía mundial, que persiste en las mismas fórmulas privatistas que ya fracasaron.

Se dibujan en el planeta dos mundos en perspectiva. El que propone la continuidad neoliberal-conservadora es empíricamente inviable y el otro mundo posible, basado en la solidaridad, la igualdad y la autodeterminación de los pueblos, detrás del cual caminan pueblos y gobiernos suramericanos. El capitalismo presenta crisis de sustentabilidad, pero no de hegemonía cultural e ideológica y la batalla de ideas es el gran escenario de disputa. Frente a la decadencia imperial, nuestra América del Sur se levanta digna y orgullosa.-

Cuando Juan Carlos Romero gobernaba la Provincia de Salta el poder político estaba de rodillas frente a los poderes concentrados nacionales y transnacionales. La Ley de Presupuesto se aprobaba primero en el FMI y, posteriormente, en el Parlamento. El Poder Ejecutivo, durante el menemismo, se convirtió en administrador de negocios del capital financiero y el Legislativo era una escribanía legalizadora de las políticas neoliberales que generaron las crisis mundiales de los años ’70 y la actual. La conducta del senador nacional se explica por el desarraigo que tienen ciertas minorías “ bien” y “pensantes”, que no es lo mismo que decir “bien pensantes”.

La Argentina que añora con nostalgia el senador nacional es la de las “relaciones carnales” con EEUU. El modelo neoliberal- conservador que él defiende estalló en nuestros países a fines del siglo XX y a comienzos del XXI y el caso argentino es paradigmático, porque luego de 25 años de aplicación consecuente de las políticas neoliberales, a través de gobiernos dictatoriales o constitucionales, el resultado fue patético. Se expandió en forma inédita la pobreza, el desempleo, la desigualdad y el desmantelamiento del aparato productivo. De cada 10 niños y jóvenes, casi el 75% estaba, en 2002, por debajo de la línea de pobreza y de indigencia.-

Afirma el profesor de economía política Julio C. González “..en la actualidad EEUU constituye una nación con 9.000.000 de kilómetros cuadrados y con una población de 250.000.000 de habitantes. Su territorio, de atlántico y granjero, devino bioceánico, minero, industrial, tecnológico y altamente científico… La Argentina de país minero y bioceánico se transformó en agropecuario y atlántico. El territorio quedo reducido a 2.000.000 de kilómetros cuadrados…”.

El senador nacional antes que reivindicar al actual EEUU imperial, tendría que reflexionar que ese país se constituyó en nación defendiendo un nacionalismo que hace a la identidad de una sociedad, a la conciencia de pertenencia y de un destino común, adoptando políticas de fortalecimiento de su propia densidad e integradoras hacia adentro. Ese es el sentido del nacionalismo que está presente siempre en el desarrollo socioeconómico de un país. Actualmente se puede ver con transparencia en los países emergentes de Asia.-

Lo mismo pasa hoy en América del Sur: en Argentina los grandes logros que hemos tenido en ciencia y tecnología con los proyectos del INVAP e incluso los avances en la producción agropecuaria son frutos del buen nacionalismo. Son cosas que se hacen desde adentro del país desde la idea de un proyecto nacional, popular y democrático a futuro y para ello se necesitó un Estado Nacional integrador, con  políticas de despliegue del potencial y de inclusión social, no un Estado neoliberal.-

El siglo XXI nos plantea el desafío de superar nuestras divisiones y construir un proyecto común de presente y de futuro. En Salta se ha reconfigurado el papel del Estado, no  ya concebido como junta de negocios del privilegio, sino como un ámbito de gobierno que interviene para asegurar la dignidad de la población, especialmente de sus sectores más postergados. Nos queda todavía reflexionar sobre la conveniencia de orientar el modelo productivo hacia una estructuración planificada y estratégica de nuestro desarrollo en la región y en el país.-

Nos enseña el legendario caudillo blanco uruguayo Wilson Ferreira Aldunate, “El Güilson”(1919-1988):”… No hay modo de ser patriota de patria chica, sin ser, por eso mismo y simultáneamente, patriota de la gran patria común latinoamericana…”.

Nicolás R. Juárez Campos.


SALVAR A LOS PUEBLOS, NO A LOS BANCOS (por Nicolás Roberto Juárez Campos -miembro fundador del Grupo Yatasto-)

HAY QUE SALVAR A LOS PUEBLOS, NO A LOS BANCOS!!!



1.-  LA “TRAGEDIA GRIEGA” EN EUROPA Y EEUU.

Durante treinta “gloriosos” años el Paraíso encontró en Europa su residencia en la Tierra. En las laboriosas décadas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial los gobiernos de Europa occidental echaron las bases de un tipo de Estado que garantizara a sus ciudadanos salud y educación gratuita en un contexto de pleno empleo, alto consumo y derechos laborales amplios y seguros, con vacaciones pagas, menos horas de trabajo y edades de retiro cada vez más bajas para recibir jubilaciones más altas.

Este Estado de Bienestar fue siempre visto desde Washington como un modelo inviable. Antiguos resentimientos volvieron a aflorar desde el crack y el crash de 2008 entre Europa y Estados Unidos. Entre un continente que logró crecer en la segunda posguerra mundial hasta formar primero un Mercado Común y después una Unión que erigió a los países miembros en obligados modelos de Estado de Bienestar, y una nación americana que hizo de la renuencia a regular mercados libres y proveer servicios sociales gratuitos a sus ciudadanos, una premisa de su crecimiento económico.

A casi cuatro años del estallido de la crisis financiera en esos países, pareciera que los economistas argentinos del saber convencional han olvidado sus causas. No se aburren de reiterar la misma cantinela, similar a la conmovedora militancia de ciertos periodistas, convocados para repetir el discurso de la necesidad del ajuste, solapado en el término “desequilibrios” para eludir esa palabra que hoy en nuestro país es impopular. El camino del ajuste no sólo ha fracasado en Argentina sino que está mostrando su inviabilidad para rescatar de la crisis a las potencias mundiales.-

La crisis se debió a la desregulación de un sistema financiero cada vez más desligado de la producción y a una desigualdad creciente en la distribución del ingreso que llevó a que muchas familias se endeudaran más allá de lo que podían pagar. Pero como los Estados rescataron al sector bancario y sus ingresos disminuyeron por la recesión, la deuda pública aumentó  fuertemente en EEUU y Europa durante 2009 - 2011. La prioridad pasó a ser el ajuste fiscal, mediante la disminución del gasto público.-

El ajuste y la reducción salarial prolonga el estancamiento económico, esto redunda en menores ingresos fiscales y nunca se alcanza la “consolidación fiscal” que tantos sacrificios demandara. Como sucedió en América latina durante la crisis de la deuda, se introducen reformas estructurales cuestionables bajo la presión de los acreedores, en este caso los propios bancos europeos, el BCE y el FMI. En definitiva, lo que se ataca es un efecto de la crisis (el deterioro fiscal) y no sus causas. Se abandona un modelo de crecimiento con bienestar, quedándose sin bienestar y sin crecimiento.-

2.- EL ESTADO NEOLIBERAL ES UN “ESTADO ENDEUDADO”.

Los suramericanos sabemos que cuando se ajusta para reducir el “déficit fiscal”, la recaudación siempre cae más que el gasto, aumentando el déficit y el desempleo. Los programas de ajuste en Europa van acompañados de privatizaciones y desregulación del mercado de trabajo, que son las mismas medidas que inspirara aquende los mares el Consenso de Washington, reformas estructurales de cuño neoliberal que no resuelven los problemas. La experiencia en la década del 30 fue clarísima en el sentido en que cuando la economía real se deteriora de tal manera que provoca reacciones sociales profundas, se desmoronan los elementos que sustentan  el andamiaje de las políticas ortodoxas.-

El economista Joseph Stiglitz afirma que esas políticas llevan al estancamiento y se necesitan más planes de estímulo fiscal para recuperar el crecimiento y alcanzar menores niveles de desempleo en EEUU y Europa. Se puede inyectar más recursos al Fondo de Estabilidad Financiera Europeo o emitir eurobonos. ”… La mejor forma para enfrentar esos déficit es con mayor gasto, la austeridad va en la dirección contraria. La economía se desacelera, luego entra en recesión y finalmente termina con depresión…El problema es el déficit de empleo que  hay…”. El economista confirma que la mejor forma para enfrentar la crisis es crear puestos de trabajo.-

El premio nobel de economía destacó además el desempeño de los “países emergentes” y señalo que Argentina debe profundizar la industrialización, ya que  los commodities no alcanzan para el desarrollo”, así como fortalecer el mercado interno. Los argentinos supimos que había vida después del default y después de abandonar un sistema de tipo de cambio fijo, pero que es muy difícil volver a unir un huevo revuelto. “El euro es una muy buena iniciativa, y no creo que sea necesario que ningún país europeo lo abandone” concluye el economista.

Confirma Stiglitz que los países como Argentina tienen que diversificar sus estructuras productivas e invertir en sectores de alta tecnología, comprender la importancia de un estímulo keynesiano bien diseñado para apuntalar la economía y garantizar que el desempleo no se dispare. Argentina enfrenta, como muchos países emergentes, el desafío de controlar la inflación en un mundo en recesión. El foco excesivo de los bancos centrales en controlar la inflación es un error, pero también es un error ignorar el fenómeno. La estabilidad financiera, el crecimiento y el empleo también tienen que formar parte de sus objetivos, porque “La baja inflación no asegura el crecimiento sostenido..”.

 Fracasó la “teoría económica tradicional” que sostiene “…que no era necesaria la regulación, que los mercados eran eficientes por su cuenta o que la baja inflación era suficiente para garantizar un sendero de crecimiento. La macroeconomía no se autorregula y no conduce al pleno empleo..Si los modelos no contemplan a los bancos entonces no existe el crédito… El problema principal es la creciente desigualdad, esa situación disminuye la demanda agregada y la brecha que se generó fue cubierta por una  burbuja bancaria de consumo artificial que impulso la inestabilidad.. La agenda de la economía neoliberal ignoró esto y pensaba que alcanzaba con aumentos de productividad…”.-

Hace casi 5 años aparecieron los primeros síntomas de la actual crisis financiera internacional. El 24 de julio de 2007 el derrumbe de la Bolsa de Nueva York arrastró en una debacle sin precedentes a los mercados de todo el mundo. Ese día fue bautizado como “martes negro” recordando aquel “jueves negro”, 24 de Octubre del año 1929, que inauguró la crisis capitalista más grande que la historia había conocido. Aquel derrumbe dio inicio a la Gran depresión que duró una década y solo se terminaría de resolver con la Segunda Guerra Mundial y el poder “reactivador” que ejerce sobre la economía la destrucción a gran escala. La actual lleva un lustro.

Aquella crisis del ‘29 abrió paso a nuevos teóricos como John Maynard Keynes, que reconoció que el mercado no sería capaz de crear, por sus propios medios, una “demanda efectiva”. Hoy, como entonces, la realidad puso de relieve las grandes falencias de las teorías económicas dominantes encarnadas en las recetas del Consenso de Washington, promovidas entusiastamente por el FMI y en la Provincia de Salta por el “ jucarismo” durante 12 años de gestión gubernamental.-

En los albores del derrumbe eran los bancos quienes estaban amenazados con la quiebra, por sus altos niveles de insolvencia y la “toxicidad” de sus carteras de créditos. Sin embargo, con la excepción de Lehman Brothers, los bancos fueron salvados por los Estados que, bajo diversas formas, inyectaron dinero para evitar quiebras en cadena que, a su vez, impactaran en la economía real. Bancos que tenían que haber desaparecido de la faz de la tierra, que con las subprimes hicieron negocios que les resultaron muy rentables, a la hora de afrontar las pérdidas, el Estado los salvó estatizando las deudas truchas.-

Una parte significativa de la deuda está en manos de bancos previamente rescatados. Al generar endeudamiento público para el salvataje a la banca privada mediante la emisión de bonos, estos luego son adquiridos por los mismos bancos, a los que se les acaba devolviendo el dinero que antes se les ha prestado. Como ocurriera en la Argentina, está cuestionada la propia legitimidad de la deuda contraída. La Auditoría de la Deuda de Grecia confirma que los intereses abonados en las últimas dos décadas suponen más del 200% de la deuda griega actual y habría empeorado con los planes de rescate. Hace dos años la deuda griega representaba el 115% del PBI, mientras que en 2012 alcanzaría el 189%.-

Acorralados por la crisis fiscal y el peso creciente de sus pasivos sobre el PBI, y por exigencia de sus acreedores, los gobiernos impusieron paquetes de ajuste sobre los sectores populares, fundamentalmente en lo que se refiere al desmantelamiento del Estado de Bienestar. Pese al salvataje estatal, la mayoría de los bancos tienen un alta exposición de su cartera en títulos soberanos de esos estados quebrados. Alemania, por ejemplo, investigó la solvencia de la mitad de sus bancos, y concluyó que su exposición a la deuda europea es 32 veces el valor de sus capitales.-

Para Héctor Valle, “…es una especie de corralito que  busca sacarle al banco todos los activos tóxicos. La mayoría de los bancos todavía contabiliza los  activos griegos que tienen en su poder a valor nominal, si lo  hicieran al valor real muchos quebrarían…”. Todo el movimiento fenomenal de emisión fue dirigido al sector financiero, que nunca aumentó su capacidad de préstamo, sino que se concentró en adquirir los recursos  de otros bancos en peores condiciones o quebrados. Actualmente el sistema financiero internacional está más concentrado que antes de la crisis y por lo tanto con mayor peso político-económico.-

En los EEUU y en Europa los desmanes del sector financiero fueron siempre auspiciados desde el Estado. Han sido economías de crecimiento liderado por el endeudamiento del sector privado. Ahora desmantelarán el Estado de Bienestar, lo poco que quedaba de la cobertura social. La amenaza de default encubrió una política de ajuste fiscal. Los grandes perdedores fueron los trabajadores y el proyecto euro. A los bancos no les interesa cuánto debe cada país, sino que puedan pagar los intereses y de ahí las exigencias de los ajustes. El Banco Central Europeo es una entidad cooptada por el sector financiero; se niega a prestarle dinero a los Estados miembros, pero sí lo hace, y con absoluta liberalidad, a la Banca Privada, convirtiendo a los primeros en prisioneros de la segunda.-

La nueva realidad socioeconómica refleja el desequilibrio de las relaciones de poder producidas en el mundo después de la caída del Muro de Berlín. “La extinta Unión Soviética desempeñaba un papel armonizador en las relaciones de poder entre el capital y el trabajo en el mundo capitalista de post Segunda Guerra Mundial. Con su derrumbe  se legitimó el cuerpo de reglas del capitalismo más duro”. Quien afirma esto, el economista Mariano Beristain analiza que el concepto de “economía social de mercado”, encarnado por la socialdemocracia europea, estuvo históricamente asociado con el temor a la diseminación del ideario ruso en el mundo capitalista. El bloque soviético actuaba como contrapeso, era la competencia que hoy la economía de mercado no tiene. Este “capitalismo sin contrapesos” del Siglo XXI dio lugar a la hegemonía de las finanzas sobre la producción.-

3.- EL “ANARCOCAPITALISMO”

Con el desarrollo de las nuevas tecnologías y la apertura irrestricta de los mercados financieros (impulsado por el trabajo ideológico del FMI) se privilegió el movimiento de capitales por sobre las inversiones en bienes y servicios. En el año 1971 cerca del 90% del financiamiento era destinado al comercio y las inversiones de largo plazo y un 10% era especulativo. En los últimos años las proporciones son inversas. La monetarización de la economía capitalista es la esencia de la especulación financiera. La monetarización como modelo se encuentra en las antípodas del sistema de bienestar.-

Asimismo se generaron alianzas de los capitales especulativos con los negocios tradicionales que garantizaron altas tasas de retorno al capital. Se bosquejaron con el petróleo y el oro en los años ’70 y posteriormente se extendieron a todos los commodities, especialmente los alimenticios como la soja, el trigo y el maíz .Esta instrumentación política se instaló con la Revolución Conservadora de los ’80, con Reagan en los EEUU, Margaret Thatcher en Inglaterra y en Argentina con la dictadura cívico-militar de 1976 y las “democracias frágiles” que le continuaron hasta la hecatombe de 2001.-

La monetarización se tradujo en la transferencia de una enorme cantidad de recursos -   sólo en los EEUU el sector financiero recibió 579 mil millones de dólares-  del sector público al privado, fundamentalmente financiero. En los EEUU el 1% de los más ricos está acaparando el 25% de los ingresos cuando, a mediados de los años ’80, se llevaban el 12%. El FMI, el BCE y la UE privilegiaron el rescate de los bancos y desecharon el apoyo a los sectores productivos  y las economías nacionales.-

4.-“SOBERANIA SIGNIFICA TOMAR EL CONTROL DE NUESTRO DINERO”(consigna del movimiento de indignados Occupy Wall Street)

El economista del Plan Fénix, Abraham Gak, cree “que el único freno a esta estrategia mundial en los países centrales es la reacción popular”. La principal analogía entre algunos países europeos y la Argentina se verifica en el terreno de la insubordinación popular. Hace 10 años la rebelión argentina frenó el ajuste sistemático del neoliberalismo, frustró el programa deflacionario y bloqueó la dolarización. En los años ’90, el aumento real del PBI en la región suramericana fue solo del 1% durante toda la década.-

La generalización de la acción popular en los países centrales es el mejor antídoto contra la pasividad de las dirigencias políticas liberales, socialdemócratas  y contra las campañas racistas que promueve la derecha. En nuestro país, el gran desafío de Cristina es aprovechar su legitimidad popular para enviar al Congreso proyectos de ley que permitan afianzar la institucionalidad democrática y la autoridad del Estado sobre los mercados, que profundicen el modelo productivo y la equidad en la distribución del ingreso. El proyecto de modificación de la Ley de Entidades Financieras procesista-neoliberal, ya tiene estado parlamentario. Señores diputados a las cosas!!!

En Argentina existe una puja interna entre dos sectores. Los que quieren que nos amiguemos con el FMI y con los bancos para que tengamos, por un lado “condicionalidades” y, por el otro, pagándole al Club de París, acceso al crédito internacional. Frente a eso está nuestra posición que quiere “vivir con lo nuestro”; sabemos que “conservar soberanía” es la condición necesaria para el desarrollo económico y social. En el mundo globalizado, los únicos países sustentables son los que controlan soberanamente sus propios recursos. “Profundizar el modelo” significa canalizar el ahorro interno y no tomar deuda.-

Los indignados también son un asunto nuestro” nos dice José Nun. Hay que cambiar las reglas de juego y para cambiarlas se necesita que prospere la insubordinación popular, como en Argentina. De lo contrario, la amenaza del ascenso al poder de sectores ultraconservadores de derecha, como en España, se traducirá en ajustes draconianos terribles. Esto haría que Europa y EEUU ingresaran en un largo período de estancamiento, como cuanto estalló la burbuja en Japón en 1990, un país que 21 años después todavía no se repuso.-

Los argentinos estamos aprendiendo, como afirma Eduardo Galeano,”.. que lo importante es confirmar que el planeta está dividido entre los indignos y los indignados. En un mundo que obliga a la indignidad, neutral no se puede ser…”.- Nicolás R. Juárez Campos

EL NUEVO ESTATUTO DEL PEON RURAL (por Nicolás Roberto Juárez Campos -miembro fundador del Grupo Yatasto-)

LOS QUE NO QUIEREN VER

1.- La nueva legislación sobre el trabajo agrario otorga un marco jurídico más sólido para los trabajadores. Sobre todo, se trata de una norma de la democracia. El anterior estatuto fue sancionado en 1980 durante la dictadura cívico-militar, llevando las firmas de Rafael Videla y José Alfredo Martínez de Hoz , siendo funcional a los intereses de las patronales rurales y al modelo agroexportador. La ausencia de condiciones de trabajo mínimas permitía que se cometieran  todo tipo de abusos, como los episodios de reducción a la servidumbre y condiciones de empleo infrahumanas detectadas a comienzos del año 2011.-

Los vacíos legales del anterior estatuto limitaban la capacidad de intervención del Estado en una actividad que abarca a un amplio grupo de trabajadores permanentes, migrantes y temporales. En Argentina hay alrededor de 1,3 millón de peones rurales. Son un colectivo importante donde  existen niveles de trabajo no registrado del 62%, cuando la media nacional es 34,3%, y en algunas regiones la precariedad llega al 85% de los asalariados. La mayor obscenidad radica en que una actividad con niveles de rentabilidad tan elevados exhiba esos niveles de injusticia social. Los empleadores agropecuarios tendrán que buscar nuevas formas de organizar la producción, porque la rebaja de condiciones laborales como forma de mejorar su competitividad ya no será posible.-

En referencia al Nuevo Estatuto la jefa de Estado Cristina Fernández puntualizó: “..La ley que regía sobre el trabajo agrario… tenía 147 artículos y solamente 8 se referían a los trabajadores no permanentes, que son las dos terceras partes de la totalidad de los trabajadores… Yo vengo desde una región del país donde los trabajadores pedían un paquete más de velas. Esos hechos, esas injusticias generaron el peronismo… El peronismo siempre viene a reparar la dignidad, a que un trabajador rural tenga conforme a su convenio también los mismos derechos del resto y que sea respetado..”.-

La Presidenta recordó que la única legislación de protección laboral y social de los peones rurales fue impulsada por Juan Domingo Perón en 1944, la cuál permitió que “.. por primera vez nuestros hombres y mujeres del campo pudieran tener derechos…”. Derechos que los gobiernos fraudulentos, neoliberales y militares se ocuparon de neutralizar o eliminar.-

La nuevas normas jerarquizan a los trabajadores rurales, equiparándolos en su mayoría con los derechos generales que tienen quienes se encuentran bajo la órbita de la Ley de Contrato de Trabajo, por lo que constituye un acto de inclusión social. Se fijan 8 horas de trabajo poniendo fin al concepto de jornada laboral de sol a sol, sobresale la baja de la edad jubilatoria- se redujo de 65 a 57 años- con 25 años de aportes, establece que las remuneraciones no podrán ser menores al salario mínimo, prevé el esquema de horas extras, contempla una licencia por maternidad para las trabajadoras rurales- visibilizando a las mujeres en ese ámbito laboral-,se incorpora una licencia por paternidad de 15 días que supera el régimen vigente en la actual ley de contrato de trabajo, se fijan límites a la tarea realizada en turnos nocturnos, se legisla sobre las condiciones de hábitat y vivienda en los establecimientos agropecuarios y la erradicación de la entrega de mercadería como forma de pago.-

El nuevo Estatuto establece derechos individuales, colectivos y condiciones de trabajo. Por ejemplo: se fijan las 44 horas de trabajo semanales, de lunes a sábado, recuperando el descanso semanal. Se disponen normas muy precisas de aspectos vinculados con la alimentación, el traslado y el acceso a la información. Se ordenan derechos colectivos que los trabajadores rurales tenían restringidos: No tenían derecho a huelga y ahora se lo establece claramente. Se reconoce expresamente la negociación colectiva paritaria entre patronales y sindicato. También se creó una Oficina Pública de Empleo, por donde pasará todo contrato de trabajo temporario y será un instrumento central para controlar el empleo no registrado.-

El proyecto votado en ambas Cámaras por amplia mayoría tiene dos ejes fundamentales. Por un lado, la incorporación de los peones rurales al marco jurídico de la Ley de Contrato de Trabajo, y por otro la disolución del Renatre (Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores) y creación de una nueva entidad que lo sustituye, el Renatea (Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Agrarios), bajo la órbita del Ministerio de Trabajo.-

El lobo cuidando a los corderos

2.- El Renatre era un ente autárquico de derecho público cuya función principal era fiscalizar la situación de los empleados y patrones agrarios para - entre otras cuestiones- evitar el trabajo en negro. La paradoja era que estaba administrado por las mismas partes que debían ser controladas: su Directorio estaba integrado por cuatro representantes de la Uatre (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores) que conduce Gerónimo “Momo” Venegas y un representante de cada patronal agraria integrante de la Mesa de Enlace: Sociedad Rural, Confederaciones Rurales Argentinas, Coninagro y Federación Agraria. Esto explica los lábiles controles de fiscalización, cuyas consecuencias son los exorbitantes números de informalidad en el sector agrario. El trabajo en negro afecta aproximadamente a 900 mil trabajadores, algunos en condiciones laborales dignas del feudalismo,  según denunció la AFIP.-

El Renatre no cumplió sus cometidos ni incidió en la reducción del trabajo no registrado. Creado en 1999 hacia el final del gobierno menemista con el objetivo de administrar el sistema de prestaciones por desempleo, fiscalizar las condiciones de trabajo y otorgar la Libreta de Trabajador Rural, se financia con un aporte del 1,5% de la remuneración del trabajador que debe pagar el empleador.

Los ingresos anuales que rondan los 340 millones de pesos hasta la nueva ley los administraba el “momo” Venegas, pero como el 66% de los trabajadores son temporarios y la informalidad llega en algunas actividades al 85%, muy pocos trabajadores accedieron al seguro de desempleo.

El Renatre no se elimina, se sustituye por un organismo estatal. El Renatea estará a cargo del Ministerio de Trabajo, y los trabajadores y las patronales agropecuarias tendrán su representación en el Consejo Directivo. Ahora el Estado nacional tendrá un rol más preponderante – garantizando la participación del resto de los actores- atento a que no puede desentenderse frente a situaciones de esclavitud y alta informalidad en el empleo.

El nuevo estatuto se articulará con los objetivos del PEAA (Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial)elaborado por el Gobierno Nacional, ya que los trabajadores rurales deben ser eslabones prioritarios en la soberanía alimentaria.-

No se trata de “tocar la caja” como vociferan algunos palanganas de insolente ignorancia que injurian con ventilador, sino de avanzar con un modelo económico sustentable con Estado presente. La Presidenta insiste con el concepto de IGUALDAD. Para que no sea más un concepto vacío, sino cargado de intensidad y sustantividad, hay que hablar no sólo de igualdad jurídica o reconocimiento de nuevos derechos civiles, sino de incorporar una dimensión clave de la igualdad, como lo es una distribución más equitativa de la riqueza.-

Desde 1955 el sector social más postergado fue el de los trabajadores  rurales. En el corto período del tercer peronismo de 1973/75 no hubo tiempo para devolverle vigencia al avanzado Estatuto del Peón Rural que en 1944 había promulgado el coronel Perón. El trabajo rural, “el peón de campo” era  una preocupación de la generación del ’45, tanto de su conductor político como de los artistas que reflejaron sus condiciones de vida en inolvidables películas como “Las aguas bajan turbias” de Hugo del Carril.-

La dictadura cívico-militar de 1976 cubrió con legalidad perversa las terribles condiciones de trabajo de este sector que nunca tuvo un gremio que intentara – al menos - revertir esta situación. El gremialista “Momo” Venegas fue complaciente y cómplice del profundo sufrimiento social de los trabajadores rurales. No podrá argumentar que desconoce la enorme informalidad que reina en su sector ni las denuncias por trabajo esclavo que existieron en diversos establecimientos agropecuarios. Siempre soslayó hablar de la “situación” de los trabajadores rurales y cada vez que se presentaba en un aniversario de la Sociedad Rural, aplaudía el discurso de Biolcatti y eludía reclamar por la explotación infrahumana de los afiliados a su gremio.-

El “Momo” que apoyo a las corporaciones rurales en el conflicto por la  Resolución 125, volvió a demostrar de qué lado está. Detrás de su indignación por la desaparición del Renatre se esconde la pérdida del control de los fondos que se generan alrededor del ahora modificado ente regulador. Venegas se opone a perder el manejo de los recursos que implica controlar el registro de los peones rurales. Control que le permitió ciertas maniobras, como la delegación de las funciones de fiscalización e inspección del Renatre a una “empresa privada” que respondía a dos socios de Eduardo Duhalde, su padrino político. Se trata de la empresa “Gregard” que también cumplió tareas particulares en el sindicato y su obra social.-

No es casual la coincidencia de posiciones entre este sindicalista y las patronales corporativas, históricamente explotadoras de sus compañeros de gremio. El “momo” está a favor de la privatización de la seguridad social, mientras defiende la administración estatal, el 99,9% de los dirigentes sindicales del país. El “momo” clama que una ley que se aprobó en Diputados 174 a 4 y en el Senado 68 a 1 “…es un atropello a la democracia..” y engaña con el “origen de los fondos”, ya que no son aportes de los trabajadores, sino fondos que aporta la patronal.-

3.- La oposición sigue mirando con anteojeras el drama del pueblo y se niega a comprender que el nuevo estatuto termina con “lo no resuelto”, lo que ha sido postergado infinidad de veces en el “granero del mundo”. Vivimos un tiempo argentino en el que se recuperan, por la voluntad transformadora abierta en mayo de 2003, viejos derechos sociales y laborales y se inventan nuevos que responden a demandas actuales, en el que se afirma con hechos y no con retórica, que estamos abandonando el neoliberalismo y avanzando hacia una distribución más equitativa de la renta.-

Es tarea del gobierno impedir que la sed de riquezas de los codiciosos, siga devorándose la vida de los desheredados de la historia, mientras “el oro verde” continúa abultando las arcas de los explotadores de siempre. Es fundamental la búsqueda de equilibrios entre la lógica del desarrollo con los derechos de quienes con su esfuerzo y su trabajo garantizan la sustentabilidad de la tierra  y la soberanía alimentaria. No puede haber un proyecto nacional, popular y democrático que descuide a los más débiles. El “capitalismo serio” al que se refiere la Presidenta, debe mejorar la vida de los que peor están, consolidando el proyecto de inclusión, mejorando la distribución de la renta en un proceso de agregación de valor y una continua politización de la economía.-

Martín Miguel de Guemes :El primer sindicalista rural

Arturo Jauretche escribió “… en la Argentina hay muchos “tradicionalistas” que propician el monumento al gaucho, pero se oponen al “Estatuto del Peón”. Es que una cosa es el gaucho muerto y otra el gaucho vivo…”.

 El Dr. Luis Güemes le detalló a Don Arturo que su abuelo Martín Miguel de Guemes había implantado un verdadero “Estatuto del Gaucho” para proteger a sus paisanos, cuando amurallaban con sus pechos el frente Norte de nuestra Independencia. “..Y después se preguntan por qué el gaucho apoyó a los caudillos.¡ Que civilización y barbarie….! El caudillo era el sindicato del gaucho.., exultaba el autor de “Zonceras argentinas”.-

Es que nuestro caudillo, siendo Gobernador en abril de 1818 hizo extensivo el “fuero militar” o “fuero de guerra”- que estaba establecido en el Reglamento de 1817 solo a favor de los soldados de la Patria en la Guerra de la Independencia- a las milicias irregulares, los “gauchos”, que no registraban entre los cuadros oficiales de ningún ejército. Además eximió del pago de arriendo a todos los paisanos que participaban directa o indirectamente en la guerra, con sus personas o sus bienes. Esto fue provocando la irritación de la “clase afincada” contra el caudillo y sus gauchos.-

Las Guerras de la Independencia convocaron a la - hasta entonces- pasiva clase inferior y entonces el jefe militar devenido caudillo,  al defender a sus soldados de las exigencias patronales , motiva el surgimiento de una fuerza político- social,  que se opondrá al planeamiento del país según las exigencias de la división internacional del trabajo instrumentada por Inglaterra. Esas condiciones históricas impulsan el nacimiento del “federalismo argentino”.-

Para incorporarse al imperio inglés como “granero del mundo”, fue necesario aniquilar las resistencias de los “pueblos del interior” (asesinar a Guemes y exiliar a Artigas, por ejemplo) y reducir a la plebe- después de Caseros y Pavón- a una situación peor a la que tenía con anterioridad a 1810, en una economía que para el interior significó la ruina de sus actividades productivas. Recién a partir de la crisis de 1929 esos campesinos fueron cada día más obreros, hasta que en el año 1944 Perón los incluye  en una nueva estructura productiva.-

La explotación rural en la Argentina se traduce en la mayor proporción de evasión, de trabajadores en negro, de accidentes de trabajo y de explotación infantil. Algunas empresas agropecuarias , como Satus Ager, esclavizaban a los peones rurales para que además de servir económicamente sirvan en términos políticos, cometiendo una de las violaciones a los derechos humanos más graves.

Además del esfuerzo del Estado, debe existir una condena social a este tipo de prácticas, como un boicot a las empresas que las realizan. La explotación de los trabajadores y la trata de personas deberían tipificarse como delitos penales laborales o modificar el Código Electoral, para sancionar a aquellos candidatos o partidos que implementen estos métodos e impedirles presentarse en elecciones futuras.-

Resulta paradójico que ciertos “laboralistas lugareños” busquen “pelos en la leche” a una ley que beneficia a los trabajadores rurales e pretende terminar con su explotación. Decía también Arturo Jauretche que ciertos intelectuales tienen dos modos de comer: dando las gracias a cada bocado o rezongando, igual que los perros. Estos gruñen que “están con los peones rurales”, con todos los peones del mundo, que apoyan a los pueblos, a todos los pueblos del mundo, pero siempre en abstracto. “Están con la humanidad y eso los libera de la obligación de estar con lo  humano. Más aún, cuando alguno hace una cosa concreta, de esas que ellos ponderan en abstracto, le empiezan a buscar pelos en la leche para decir que no está bien, por esto o lo otro, ya que “el que hizo la casa se ensució con el barro edificando””.-

A estos intelectuales militantes de la buchonería berreta, que prefieren ir por el mundo con la vista clavada en el suelo, porque temen el riesgo de golpearse la frente con una estrella, la  Presidenta y el Gobernador Urtubey les responden al unísono: “ ..Mientras quede un pobre en la Argentina el proyecto nacional y popular no estará completo…”. Los peones rurales, con la nueva legislación recuperarán inclusión y dignidad. Todavía tenemos pobreza en el país, porque la desigualdad fue generada por los enemigos de la Argentina industrial. Es un factor clave para entender porque nuestro país con  una dotación de recursos naturales privilegiada, y amplia posibilidades en todos los campos, tiene tan importantes porcentajes de pobreza. Luchar diariamente por la Igualdad es la “sintonía fina” para promover e instaurar la “ética universal del ser humano”.-
 Salta, 11 de Enero de 2012.






LATINOAMÉRICA Y EL CARIBE REAFIRMAN SU SOBERANÍA POLÍTICA (por EMILIANO VILLAZÓN -miembro fundador Grupo Yatasto) 05-12-11

Este artículo fue publicado por Diario Punto Uno (www.diariopuntouno.com.ar) el día 04/12/11. Para ver el link corto:http://bit.ly/uFyP3X

La reciente fundación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), de la cual forman parte treinta y tres países de nuestro continente a excepción de Canadá y Estados Unidos, no debe entenderse como un suceso aislado. Ni siquiera es una actitud de irreverencia hacia un poderoso país que a lo largo de su historia se ha vanagloriado de ser el país de las oportunidades y libertades individuales.

Lo que sucedió en Venezuela es sin dudas parte de un proceso pensado por nuestros libertadores hace muchísimo tiempo, pero que solamente pudo ser iniciado y salir de la teoría hacia la práctica durante aquellas históricas jornadas de los días 4 y 5 de noviembre de 2005, cuando en la IV Cumbre de las Américas celebrada en nuestro país, en Mar del Plata, los países de Latinoamérica le dijeron NO al proyecto ALCA impulsado por el ex Presidente George W. Bush.

En esa oportunidad, en su discurso inaugural como anfitrión del encuentro, el ex Presidente argentino Néstor Kirchner, entre otras cosas, manifestó lo siguiente: “Crear trabajo decente, cómo hacerlo de la mejor y más eficaz manera, está en la clave del debate sobre cuáles son los mejores caminos para lograr un desarrollo sustentable que garantice el bienestar de nuestros pueblos, vinculado con los atributos de la libertad, la justicia, la seguridad y la protección. La creación de trabajo no sólo es un fundamental vehículo de integración social, sino que puede constituirse en la verdadera clave de la construcción de la gobernabilidad. En la obtención de esos consensos para avanzar en el diseño que las nuevas políticas que la situación exige, no puede estar ausente la discusión respecto de si aquéllas habrán de responder a recetas únicas con pretensión de universales, válidas para todo tiempo, para todo país, todo lugar. Esa uniformidad que pretendía lo que dio en llamarse el Consenso de Washington, hoy existe evidencia empírica respecto del fracaso de esas teorías. Nuestro continente, en general, y nuestro país, en particular, es prueba trágica del fracaso de la teoría del derrame”. Y claramente marcó un rumbo…

LA CONSOLIDACIÓN DEL RUMBO
Los ciudadanos de los países integrantes de la CELAC, hoy participamos de la consolidación del rumbo marcado por Néstor Kirchner. Y esto se reflejó en los discursos de cada uno de los mandatarios que asistieron a la Cumbre fundacional.

Nuestra Presidenta hizo referencia a la necesidad de aumentar el comercio intrazona (o sea el comercio entre países de la misma región) como mecanismo para evitar la reprimarización de las exportaciones y la consecuente pérdida de puestos de trabajo. Y sabido es que, sin trabajo no existe inclusión social. Y sin inclusión social, hay crisis social. Además, exhortó a sus pares para que este tipo de encuentros no signifiquen meras “catarsis” de los problemas regionales sin generar los apropiados mecanismos de soluciones. Reclamó instrumentos, políticas concretas, alianzas muy fuertes, que no sean solamente en el campo económico, sino también en el campo de lo político.

La Presidenta de Brasil habló de construir prosperidad en conjunto con todos los países de la región y de una estrategia basada en sacar a millones de ciudadanos de la pobreza, no solamente como un imperativo ético, sino también como condición para darle sustentabilidad al propio desarrollo.

Ambas mandatarias se refirieron al gran tamaño económico que tiene la CELAC como potencial mercado de consumidores de bienes y usuarios de servicios utilizando el término “apetecible” y reclamaron una integración productiva para no repetir errores de un pasado lleno de despojos.

RUPTURA DEL ACTUAL CONTEXTO DE LAS RELACIONES INTERNACIONALES

Todo indica que este hecho histórico generará un verdadero giro copernicano en las relaciones internacionales de este lado del mundo, ya que con el tiempo, no solo se sustituiría la actual estructura de la Organización de Estados Americanos (OEA) por una nueva estructura (sin Canadá ni Estados Unidos), sino que principalmente se pondría en funcionamiento un nuevo paradigma político regional.

En un Continente que de a poco se aleja de la unipolaridad (encarnada en el poder hegemónico de Estados Unidos y sus recetas económico-políticas) y cada vez más se acerca a la multipolaridad que reclama el mundo actual, la reciente creación de la CELAC es sin dudas un signo de madurez regional.

Es de esperar entonces, que la tan ansiada integración Sur-Sur logre consolidarse en la región, no como una opción al actual contexto internacional, sino como la reivindicación histórica de todos aquellos que, como Néstor Kirchner, han ofrecido hasta su propia vida en favor de una lucha que ya lleva más de doscientos años.